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La época de oro de la educación indígenal. Ivette Mejía

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Cada 2 de agosto se conmemora la creación de la escuela Ayllu de Warista y la puesta en práctica el paradigma andino: liberación, organización comunal a través del parlamento Amauta, producción educativa comunal, revaloración de la identidad cultural, reciprocidad y solidaridad en la comunidad que se recrea en la producción sustentable con la madre tierra. El proceso de aprendizaje comunal comprendía la metodología de la heptalogía: aula, taller, sembradío, arte, deporte, intercambio y extensión cultural. Se daba solución así a los problemas de la comunidad, se trascendió a toda la República en núcleos educativos y se influenció pedagógicamente en Latinoamérica.

La escuela Ayllu de Warisata es el episodio más trascendente de las luchas indígenas del siglo XX. Su historia es un llamado libertario a la conciencia nacional, a la afirmación de la voluntad, a la creación del carácter nacional y a sus posibilidades de desarrollo económico. La escuela Ayllu sorprendió con la pedagogía de la vida, el trabajo creativo. El rescate de la cultura ancestral no fue comprendido en su época, sin embargo, creó las bases de la pedagogía del futuro. Su prematura desaparición consterna aún, pues está ligada a la muerte del presidente Germán Busch. Destruyendo estas escuelas -no es exagerado decir- se asesinó a Bolivia en la flor de la vida, se cortó el futuro de un país. Comprender el enigma que ofrece esta historia, es el relato que se lanza a las generaciones futuras.

Warisata la escuela Ayllu

La escuela profesional de indígenas de Huarizata fue fundada por el profesor Elizardo Pérez, Avelino Siñani y otros, el 2 de agosto de 1931 y duró hasta principios de 1940. Fue el núcleo de 33 escuelas en el altiplano. En menos de una década fue modelo para la fundación de otros 15 núcleos educativos indígenales y silvícolas en Bolivia. Fue aprobado para otros países en el primer Congreso indigenista latinoamericano de 1940, en Pátzcuaro, México. Warisata debió haber sido sede del encuentro, pero la oligarquía desató una campaña en su contra. Elizardo Pérez la realizó en tierra azteca, apoyado por el Presidente de México, Lázaro Cárdenas. Warista está relacionado con el legado ancestral del imperio incaico, la guerra del Chaco, los cuatro presidentes nacionalistas que gobernaron esa época y el contexto internacional. Su destrucción está íntimamente ligada a la muerte del presidente Germán Busch.

Warisata no fue fantasía o utopía, pero fue “borrada” por los historiadores al servicio de gobiernos entreguistas. En 1960 el parlamento Amawata encargó a Elizardo Pérez escribir su historia como testamento para las generaciones futuras, ese es el origen de la obra “Warisata la Escuela Ayllu”, publicada en 1962.

Aspecto conceptual de la escuela ayllu

La escuela- Ayllu (provincia Omasuyos, departamento de La Paz), es legítimo orgullo nacional por haber aportado a la humanidad conceptos fundamentales en varias disciplinas científicas.

El concepto de educación va más allá de la mera instrucción: implica liberarse, organizarse comunal mente, revalorizar la identidad cultural, producir en comunidad y solidarizarse recíprocamente. El concepto de educación productiva comunal tiene siete variables/requisitos: aula, taller, tierras de cultivo, arte, deporte, extensión e intercambio cultural. También el concepto de núcleo escolar: varias unidades educativas que se concentran alrededor de una central.

En el marco de la epistemología y axiología, Warisata aportó con el modelo de Ayllu: manera de ser, actuar y pensar de los pueblos que habitaron en esta parte de América. Su práctica, como un todo coherente, fue el secreto del éxito de la Escuela Ayllu.

En economía aportó con los conceptos de ayer/micro-empresa-educativa comunal y de polo de desarrollo integral. En política, los conceptos de escuela como defensora de la soberanía nacional y de Parlamento Amawt´a, institución horizontal de dirección, administración, organización y ejecución de proyectos educativos.

Los indios de Warista y los profesores citadinos adoptaron formas novedosas de educación y desarrollo, al incorporar toda la comunidad en el hacer educativo.

El legado cultural

Los colonizadores encontraron una cultura organizada, el imperio incaico, que causa admiración hasta hoy. A los incas no les faltaba alimento, educación ni vestimenta. Si bien dependían del inca, su política, economía y religión era para el bienestar del pueblo. Su arquitectura era impresionante y la tierra de propiedad comunal. La producción agropecuaria se daba en extensos latifundios de tres tipos: de los incas, hijos del sol; de los sacerdotes, funcionarios y amawtas y de las comunidades. Se los labraban en el trabajo de las comunidades a través de instituciones solidarias y un calendario ritual. Los jerarcas españoles se apropiaron las tierras del inca; los de menor jerarquía las de los sacerdotes, quedando libres las tierras de muchas comunidades. Los españoles aprovecharon las instituciones de servicio, como el ayni, la mincka, la utawawa, el mach´amaki, y otras. Los españoles las transformaron en pongueje, opresión al indio, miseria, hambre e ignorancia, para labrar las tierras que se habían apropiado y, sobre todo, explotar las minas en Potosí. (Fragmento).

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Tomado de:

http://www.periodicopukara.com/archivos/pukara-138.pdf

 

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Nota de Toltecáyotl:

Este fragmento del texto de Ivette Mejía, sobre un proyecto de educación indígena en la década de los años Trinta en Bolivia, nos permite comprobar que: a) Que somos una sola civilización desde Alaska hasta la Tierra del Fuego, b) Que poseíamos el primer sistema de educación, obligatorio, público y gratuito de la humanidad.

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