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La teoría sintérgica (II) Segunda de dos partes Jacobo Grinberg

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La teoría sintérgica [II] Segunda parte de dos
<br>Jacobo Grinberg
La teoría sintérgica [II] Segunda parte de dos
Jacobo Grinberg
Volviendo a la teoría sintérgica, diremos que la estructura del pre-espacio es una organización informacional infinitamente densa en la que cada punto de la red (o lattice) contiene la información del conjunto y es afectado por él.
Pero la distribución informacional de la estructura pre-espacial varía en órdenes de complejidad dependiendo de la existencia o no de masas. La densidad de información o ?coherencia informacional? disminuye con la cercanía de un objeto masivo y aumenta con la lejanía. Lo que percibimos como objetos es la decodificación de porciones del pre-espacio con baja coherencia informacional y lo que percibimos como espacio, de alta coherencia.
Además la información de la red puede estar más o menos integrada, lo que llamamos ?convergencia?, y la intensidad de la relación mutua entre sus elementos tiene grados de interconectividad. Cuanta mayor coherencia, convergencia e interconectividad diremos que hay mayor sintergia.
El término ?sintergia? es un neologismo acuñado por Grinberg para aludir a la combinación de tres conceptos: síntesis, sinergia y energía. En una estructura pre-espacial de elevada sintergia no existen objetos, gravitación ni tiempo. En cambio, en un pre-espacio de baja sintergia existen objetos, tiempo y fuerza gravitacional.







Análogamente el cerebro es una organización informacional que presenta mayor sintergia de acuerdo a su grado de coherencia, convergencia e interconectividad. Los procesos cerebrales de alta sintergia se corresponden con pensamientos y experiencias de mayor nivel de abstracción, atemporalidad y unificación (como en la meditación y en la experiencia chamánica). Mientras que los modos de percepción y de pensamiento ligados a lo concreto, temporalmente condicionados y de baja densidad informacional implican estados de baja sintergia.


A través de prolongaciones ramificadas llamadas dendritas
la neurona recibe estímulos nerviosos de otras neuronas


Mediciones de laboratorio confirman que existe una correlación entre los estados de mayor o menor sintergia con el incremento o disminución de la conexión intra e inter-hemisférica del cerebro.
Sin embargo la cualidad de la experiencia subjetivamente vivida no puede ser detectada en ninguno de los niveles de la actividad cerebral ni registrada por cambios eléctricos, bioquímicos o electromagnéticos. La rojez del rojo, la sonoridad del sonido o la sensación de placer, en tanto cualidades de la experiencia, solo pueden ser experimentadas directamente.
De la misma manera no existen cualidades en el pre-espacio: el sol emite ondas electromagnéticas y fotones, pero la cualidad lumínica de la luz es un producto de la interferencia del observador. Lo mismo vale para las vibraciones moleculares de la atmósfera que son percibidas como sonido.
De este modo la cualidad de la experiencia depende de la interacción entre la información contenida en la estructura del pre-espacio y un observador sensible. Éste aporta a la información algo que la cualifica (la transforma en qualia), es decir, la impregna de conciencia. Desde el punto de vista de la teoría sintérgica la conciencia no es un subproducto de la actividad cerebral ni un emergente de ella, sino una condición fundamental irreductible a la materia.
Estudios más recientes continúan ocupándose de la doble vinculación del cerebro, por un lado, con el organismo y, por el otro, con el resto del universo. Según Gardiner, Global y Marc (2010) la naturaleza fractal del cerebro sugiere que opera por encima de las cuatro dimensiones del espacio-tiempo convencional (entre 5-8 dimensiones). Según Meijer y Geesink (2017) el cerebro intercambia información a nivel cuántico con campos de energía cósmicos: gravitacionales, electromagnéticos y otros. A pesar de todo el conocimiento acumulado acerca de la estructura y el funcionamiento cerebral, aún quedan muchos misterios.


Fuente citada
Jacobo Grinberg-Zylberbaun: 1994 Curaciones chamánicas. Pachita, el milagro de México. México: Ed. América Ibérica. Apéndice 1: La teoría sintérgica.







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