| Exhiben alfombra funeraria maya |
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Organización Editorial Mexicana 31 de julio de 2010 El Sol de México
Ciudad de México.- Hace mil 600 años, cerca de ocho mil caracoles y semillas dieron forma a un tapete que sirvió como ajuar funerario de un personaje de alto rango de la antigua ciudad maya de Calakmul, Campeche. Tras su hallazgo en 1998 y luego de una ardua labor de restauración y reconstrucción, esta pieza, considerada la única recuperada en ofrendas de esa civilización, será exhibida por primera vez al público en el Museo Nacional de Antropología (MNA).
Esta singular pieza, cuyos diseños representan el modelo cosmológico de dicha cultura prehispánica, forma parte de la exposición "Rostros de la divinidad. Los mosaicos mayas de piedra verde", que se presentará a partir del 12 de agosto y en la que se mostrarán las ofrendas funerarias de cinco gobernantes mayas.
La pequeña alfombra fue colocada entre los años 375 y 450 d.C., al lado izquierdo de un personaje importante de Calakmul, Campeche, que fue sepultado al interior de la Estructura III de esta zona arqueológica. Su hallazgo se registró en 1998 por la arqueóloga Sophia Pincemin, como parte de una rica ofrenda de cerámica y jadeíta.
Entre 2008 y 2009, el tapete funerario -de tan sólo un metro de largo por 25 centímetros de ancho aproximadamente- comenzó a ser rearmado y restaurado por la especialista Sofía Martínez del Campo Lanz, del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), a partir de la coloración roja que aún conservaban algunas de las pequeñas piezas, la descripción del orden en que fueron halladas y varios ensayos de colocación de los caracoles y semillas, lo que permitió completar el rompecabezas.
"La restauración de este tapete no sólo representa el rescate de una obra maestra del arte maya, sino también del significado cultural y ritual que tuvo para esta civilización hace más de mil 600 años", comentó Sofía Martínez, al explicar que, de acuerdo con las imágenes representadas, la pieza tenía como finalidad ayudar al personaje enterrado-posiblemente un dignatario- a trascender de manera espiritual los tres planos del cosmos: celeste, terrenal y subterráneo.
El tapete fue confeccionado con seis mil 630 semillas de la planta silvestre Lithospermum sp y mil 648 caracoles cortados de cinco especies diferentes: Morum tuberculosum, Oliva reticularis, Oliva sayana, Marginella labiata y Marginella carnea.
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* La pieza prehispánica representa el modelo cosmológico de la antigua cultura maya, consistente en el cielo, la tierra y el infierno.

