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LA MILENARIA CULTURA NAHUA Y LA RECIENTE CULTURA MEXICA 3/4

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LA MILENARIA CULTURA NAHUA Y LA RECIENTE  CULTURA MEXICA 3/4
Tlacaélel, como estadista visionario, le diseñó a su pueblo un destino manifiesto. Ante el temor mítico del fin del Quinto Sol, él, le dio a los mexitin la misión de sostener al Quinto Sol a través del sacrifico material y no espiritual. Las guerras floridas toltecas, en donde se enfrentaba al enemigo interior para florecer el corazón, se convirtieron en guerras expansionistas contra sus vecinos. Las guerras floridas se convirtieron en una razón de Estado, que proporcionaban pesadas cargas tributarias a los vencidos y prisioneros. Las escuelas se transformaron en escuelas militares. Se desarrolló el comercio y dejó de ser el intercambio a través del trueque, para ello, se creó un instrumento de cambio, que fue el cacao y las mantas de algodón. Se inició la propiedad privada que nunca había existido en el Anáhuac. Las guerras producían tributos en alimentos, objetos, materiales de construcción y mano de obra a través de los prisioneros.

Tlacaélel hizo la primera ?reforma educativa?, mandó destruir los códices ancestrales donde se registraba el legado tolteca y la llegada de los mexitin al Altiplano como ?el pueblo sin rostro?, argumentando que los códices decían muchas falsedades y ordenó que se reescribieran con una nueva versión en donde cambiarán de nombre y pasarán a ser mexicas con una misión divina. Tomarán una ancestral leyenda y la modificarán, en la que ellos llegan al Altiplano en una mítica búsqueda de una tierra prometida. Se crea toda una historia de un pueblo predestinado. Ya no serán el ?pueblo sin rostro? que llegaron chichimecas y sin la Toltecáyotl. Retoman mitos ancestrales que no pudieron ser de finales del periodo Posclásico, tal vez se puedan ubicar en el Preclásico con los olmecas, pero que aparecen en otras civilizaciones y culturas del planeta.

LA MILENARIA CULTURA NAHUA Y LA RECIENTE  CULTURA MEXICA 3/4


En efecto, la idea de una peregrinación en busca de una tierra prometida. El nacimiento de un mesías de una madre virgen, que los conduciría a su destino. Esta historia aparece también en Mesopotamia y en África. De modo que se puede considerar que está en el inconsciente colectivo de la humanidad.

La invasión al Anáhuac, comienza en 1492, en las islas del Caribe. Cristóbal Colón y sus dos hijos, en diez años exterminan a todos los habitantes en su furiosa y deshumanizada explotación, y para 1519, han pasado 27 años de este infierno en las islas y, por supuesto, los habitantes continentales del Anáhuac sabían lo que sucedía y, por lógica, sabían lo que inevitablemente iba a suceder. De hecho, fueron derrotadas y rechazadas las dos armadas de saqueadores que envió Diego Velázquez, el Gobernador de Cuba, en 1517 y 1518, con Francisco Hernández y Juan de Grijalba respectivamente.

La tercera armada de saqueadores, capitaneada por Cortés, quien traicionó a Velázquez, se independizó e inició sin autorización real una invasión, venía con la instrucción de ?rescatar oro?, es decir, robar oro. Las cosas cambiaron y la historia tubo otro desenlace debido a que: 1519 era el año de la profecía del regreso de Quetzalcóatl, Cortés recibe la asesoría de Malinche para ir a ocupar Tenochtitlán, asumiendo a Cortés como enviado de Quetzalcóatl, al interior de la jerarquía mexica había una fractura entre los que luchaban porque se regresara a la tradición de Quetzalcóatl-Toltecáyotl, y el bando que quería mantener las reformas de Tlacaélel de Huitzilopochtli-Mexicayotl, al punto que ya habían asesinado en esta lucha al longevo Cihuacóatl Tlacaélel, el apoyo que recibió Cortes del tlatoani texcocano Ixtlilxóchitl con sus 300 mil guerreros que fue el brazo armado del invasor, no las armas y caballos, y menos la supuesta valentía de 400 desarrapados saqueadores que no formaban un ejército o cuerpo militar, sino una banda de delincuentes con el permiso de la corono española y la bendición del Vaticano, según las Bulas Alejandrinas.

Todo esto provocó una guerra civil entre los pueblos de cultura nahua del Altiplano Central, a la que Cortés y los historiadores hispanistas colonizadores han presentado como una ?conquista hispánica?, y aceptada en la versión oficial del Estado mexicano de su historia oficial.

A partir del 13 de agosto de 1521, es cuando comienza la invasión española dirigida por Cortés, asesorado por Malinche, usando los ejércitos nahuas del Altiplano Central, para llegar a parte lo que hoy es Centro América y hacia el Norte, hasta llegar a la mitad Oeste de lo hoy es Estados Unidos en los siglos posteriores. Esta es otra versión de la invasión española. Desde hace cinco siglos los extranjeros nos hacen luchar entre hermanos, por los ideales e intereses de los criollos.

La historia oficial de los mexicas, como la supuesta cultura más importante y poderosa del Anáhuac es totalmente falsa, fantasiosa e ideológicamente hispanista, porque, a final de cuentas, un valeroso español con tan solo un puñado de ?soldados? venció a un poderoso imperio con cientos de miles de guerreros, empequeñece los tamaños de Alejandro el Magno, Atila o Napoleón. Los expertos dicen que Las Cartas de Relación, son la última novela de caballería de la Edad Media, por las mentiras y fantasías con que está hecha la obra. La cual, por cierto, fue inspirada en La Guerra de las Galias de Julio Cesar y que Cortés leyó en la Universidad de Salamanca.

El Estado mexicano a través de la SEP, el INAH, las universidades y los medios masivos, han logrado, que en general, el pueblo de este país, crea en esas mentiras y se convierta en un ignorante de su milenaria historia. Esta amnesia histórica tiene el objetivo de crear una identidad ficticia, débil e insostenible, pero muy redituable para los grupos de poder económico y político, quienes al explotar históricamente a un pueblo ajeno a los mejores valores y principios de sí mismo, no enfrentan una poderosa defensa de su cultura, de su dignidad, de su mano de obra y de sus recursos naturales. Este es el verdadero objetivo de tergiversar la historia.

El dominio ideológico del invasor sobre el invadido, le permite crear condiciones ideales para explotar y depredar impunemente. Los invadidos colonizados se piensan y actúan con sus hermanos como invasores-conquistadores. Se crea una cultura racista y clasista, de abuso y corrupción, de violencia e impunidad. Esta es, justamente, la historia de México, en estos casi dos siglos de existencia como país de criollos para criollos, en dónde el fantasma de Hernán Cortés, sigue inspirando las matanzas, los abusos, los saqueos y las injusticias que se siguen cometiendo con el amnésico y amputado pueblo.

Reducir la historia ancestral del Anáhuac a dos siglos, es dejar a un pueblo milenario huérfano, inseguro, dependiente, con una tremenda falta de auto estima y una exagerada exaltación por los extranjeros y lo extranjero, especialmente de Europa y Estados Unidos. Un pueblo que permanentemente exalta lo extranjero y desprecia lo propio, pero que, al mismo tiempo, es excluido y rechazado por los invasores. Un pueblo que se siente menos y se siente derrotado, vencido por la historia oficial.

En los dos siglos de gobiernos de ideología criolla, desde el presidente de la república hasta los presidentes municipales, en el discurso político demagógico exaltan y folclorizan lo indígena, pero en el ejercicio de la administración, los presupuestos y la justicia, se desprecia, rechaza y excluye a las personas y pueblos de extracción indígena. Tal vez, con la excepción de Tata Lázaro Cárdenas.

Se puede criticar de exagerado los argumentos que presentamos en la exposición, pero, la realidad nacional, en números fríos es contundente y nos da la razón. En este país hay 16 familias que poseen el dinero suficiente para pagar la deuda pública, y no se quedan pobres. ?El modelo económico mexicano beneficia solo a las élites económicas, UNAM, PERSEO?. Y quiénes integran estas élites, no son descendientes ancestrales de la civilización del Anáhuac. Tampoco son anahuacas desmemoriados, raciales y culturales que forman la mayor parte del pueblo. Menos aún son el 16% de los mal llamados mexicanos, que según el INEGI hablan una lengua indígena y que, poseen solo el uno por ciento de la riqueza nacional, representada básicamente en sus tierras, ahora asechadas por la codicia de las empresas extractivas nacionales y extranjeras.


Los problemas de injusticia, explotación y depredación que sufre todo el pueblo, no solo los indígenas, tiene que ver, en su esencia, en la falta de la memoria histórica y la identidad cultural ancestral. Esta es la verdadera razón por la que la historia oficial, desde 1824, promueve la ignorancia y la desculturización a través de exaltar a un inexistente y fantasioso imperio azteca.
Una persona, una familia o un pueblo, que tiene su memoria histórica ancestral clara y nítida, sin trasgresiones ideológicas y políticas, tiene conciencia, por tal, es responsable y está dispuesta a defender sus derechos y su patrimonio. Son justamente, esas personas que se sienten orgullosamente mayas, nahuas, zapotecas, mixtecos, purépechas, totonacos, wirradicas, rarámuris, etc., antes que ?mexicanos?, los que tienen una permanente e histórica lucha de resistencia y defensa de sus culturas y territorios. Educayotl AC.

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