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EL CALPULLI. Miguel Pastrana Flores. (UNAM)

  • Categoría: Biblioteca Tolteca
  • Publicado el Martes, 30 Mayo 2017 00:06
  • Escrito por Guillermo Marín
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Conscientes de la polémica que aún envuelve al calpulli es conveniente señalar que actualmente existen dos grandes posturas en torno a esta institución, las características generales de ambas han sido expuestas por Pedro Carrasco y Pablo Escalante. La primera de ellas, que arranca con los trabajos pioneros de Lewis H. Morgan y su discípulo Adolf Bandelier, misma que es reconsiderada y redimensionada en la obra de Arturo Monzón, y luego se afina con los aportes de Víctor Castillo y Alfredo López Austin, sostiene que el calpulli fue, esencialmente, una forma de organización social basada en el parentesco, y que incluía elementos de vecindad residencial entre núcleos familiares y emparentados.

Mientras en la segunda de estas posturas, desarrollada por Alfonso caso, Manuel M. Moreno, Pedro Carrasco y Luis Reyes pone mayor énfasis en las características de demarcación territorial y política del calpulli, generalmente establecidas por el poder político y gubernamental con fines principalmente administrativos.

Como lo han señalado, entre otros, Carrasco y Reyes el término náhuatl presenta una cierta imprecisión y ambigüedad en muchos textos.

Para los efectos de este trabajo suscribimos la primera postura que consideraba al calpulli con una célula social básica de Mesoamérica, ya que tiene en lo general una mayor coherencia con los resultados obtenidos a través de esta investigación. Sin que ello implique detrimento de la existencia de entidades políticas y administrativas de gran complejidad, algunas de ellas con francas características estables al lado de estas uniones de parentesco.

Como toda entidad social el calpulli no es estático, es una institución cultural histórica con cambios través de los procesos de desarrollo que le han constituido en el tiempo en el espacio, con particularidades conforme a la situación histórica en la que se encuentre. Sin embargo, nuestros conocimientos nos permiten por el momento hacer ese estudio “diacrónico” del calpulli, y debemos conformarnos con esbozar sus características generales en el periodo inminente anterior al contacto con Europa. Para hacer la enumeración de las características generales del calpulli hemos tomado en cuenta los listados que presentan Víctor M Castillo Farreras y Alfredo López Austin.

1)  Conjunto de linajes o de grupos familiares generalmente patrilineales, de amigos y de aliados. La pertenencia al calpulli se definía por el nacimiento de la persona, y la adopción de nuevos miembros parece haber sido más bien rara.

2)  Unidad residencial, con mayor o menor concentración según las circunstancias, con normas específicas sobre la propiedad y el usufructo de la tierra, ésta, en su conjunto, o calpullalli, o “tierras del calpulli”, eran propiedad comunal, y era repartida para su trabajo y usufructo por unidades familiares.

3)  Unidad económica, básicamente agrícola, con derechos sobre la posesión de la tierra. Además, era una unidad que producían los incrementos indispensables para su subsistencia como artesanías simples, ciertos hilados y tejidos, elaboración de casas e instrumentos de labranza y otros. Al mismo tiempo, era común la práctica de algún oficio especializado. El calpulli también constituya una unidad para el pago de tributos.

4)  Unidad social y política con su propia organización y jerarquía interna. A pesar de una relativa igualdad en el calpulli, López Austin afirma que “los principales cargos de dirección pertenecían a determinadas líneas de descendencia”.

5)  Unidad administrativa con sus propias formas y gentes administrativos para el control y adjudicación de tierras, trabajos comunales y tributos.

6)  El calpulli constituía una unidad cultural pues, en palabras de Víctor Castillo, era una “su área de cultura, en cuanto a vestidos, adornos, costumbres, actividades, etc.”

7)  El calpulli también conformaba una unidad defensiva, ya que en términos militares durante los periodos de migración o en la participación en las campañas estatales; ya en términos políticos con los integraba a poblaciones más complejas.

8)  Unidad con gran movilidad que le permitía unirse a estados multi étnicos conservando cierta autonomía para los asuntos internos, que variaba de acuerdo al poder del Estado en cuestión. Por lo mismo, el calpulli podía separarse de la unidad política mayor bajo circunstancias de crisis.

9)  El calpulli constituía una unidad religiosa, tanto en el interno como su dios patrón, el cual otorgaba un origen mítico, un oficio y un territorio común, implica un culto particular con fiestas señaladas y especialistas particulares; como en lo externo, cuando, al formar parte de un Estado, debía participar, subordinada mente, en el culto y los ritos de la religión estatal.

Esto es en lo general, pero resulta necesario profundizar poco más en algunos de los puntos anteriores con el fin de puntualizar ciertos aspectos que para este estudio son básicos. Consideramos que se puede entender al calpulli de una manera más comprensiva a través del estudio de tres aspectos fundamentales: primero su relación con la tierra y un cierto grado de especialización económica, segundo por los lazos internos de parentesco y cierta organización interna, y tercero, por su religiosidad e identidades propias. Veamos brevemente cada uno.

Primero, la tierra en el medio de producción fundamental en el México antiguo, por lo cual la relación que el calpulli mantenía con ella era de primer orden para su subsistencia y su organización. El calpulli constituía una unidad residencial y de posesión de la tierra. Existía una reglamentación interna tanto sobre el uso de la tierra como sobre el trabajo y el usufructo, lo cual estaba dividida en parcelas familiares, hacerlas para el pago de tributos, para gastos comunitarios y, en el caso que se cobrara o no se ocupara toda la tierra, se sabe que se podía arrendar.

El calpulli constituía una unidad de producción, principalmente agrícola, pero también en la manufactura de artículos de uso cotidiano, como herramientas sencillas, casa ciertos hilados y tejidos, y otros. Además de este conocimiento general existió una especialidad económica a través del ejercicio desierto oficio particular, como pintura, plomería, orfebrería o algún otro.

Además, esta célula social también era una unidad fiscal para el pago de tributos, pues los calpulli nunca estaban aislados, siempre formaban parte o estaban sujetos a unidades sociales y políticas mayores, como las ciudades estados llamadas tlatocáyotl.

Segundo, cuando decimos que el parentesco era una de las características fundamentales del calpulli, hablamos de una forma particular de estratificación y de organización social, por lo tanto, estamos ante una unidad social y política. El calpulli estaba constituido por un conjunto de linajes emparentados entre sí, generalmente por la línea paterna y con tendencias a la endogamia.

En ocasiones se ha tratado de ver al calpulli como un grupo gentilicio igualitario; sin embargo, la sola existencia de lazos de parentesco implica un sistema jerárquico organizado por las diferencias de edad y sexo, digamos de manera general para la combinación de dos eminencias, la del hombre sobre la mujer y la del mayor sobre el menor.

Como lo ha demostrado Arturo Monzón, el calpulli tenía una distinción social basada en linajes denominados tlaxilacalli, los cuales serán una subordinación territorial del calpulli, estaban constituidos por grupos de parientes y abarcaban varios núcleos familiares, en ocasiones se habla de los fundadores del dos linajes, los cargos más importantes dentro de un calpulli -como el del calpulleque o jefe del calpulli- eran ocupados por miembros del tlaxialcalli más importante, lo que a su vez constituía una especialización en la dirección del calpulli.

De todos los cargos del calpulli destaca el de los calpullhuehueteque o “viejos del calpulli”, que, como se sobreentiende, eran ocupados por hombres de avanzada edad, pero no es claro si cualquier viejo del calpulli podía pertenecer a este grupo o sólo lo constituían los viejos del tlaxilacalli más importante. Los calpullhuehueteque cumplían funciones diversas tanto administrativas como de consejeros del calpulleque, de casa Armenteros, así como con obligaciones rituales.

Tercero, al plantear a la religión y a la religiosidad como puntos importantes del calpulli estamos refiriéndonos a una cierta unidad cultural y por supuesto a un nivel de identidad colectiva. El calpulli constituía 1 U religiosa en dos niveles, el interno y el externo.

La religión del calpulli es una religión popular, porque responde a las necesidades de la colectividad que la práctica y a través de ella se otorga a los individuos que conforman el calpulli un marco cultural para asumir y enfrentar su situación colectiva en la tierra.

El punto central de las creencias religiosas del calpulli es elcalpultéotl, o el dios del calpulli, también conocido como dios patrón. Este dios es el origen del calpulli, ya que gracias a su acción los primeros hombres de esa unidad social fueron creados. Así, por ejemplo, el Dios Acolhua dio origen a los Acolhuas, los primeros 400 chichimecas fueron creados por los cuatrocientos mixcoas, Mexi es el Dios de los mexicas. Como puede apreciarse existe una relación estrecha entre el nombre del dios patrón y el nombre del grupo. Este origen de las unidades sociales el marcado en la esfera de lo sagrado era el fundamento religioso de los linajes, el ser los descendientes directos de los primigenios hombres creados por el dios patrón. En lo interno destaca la creación del calpulteótl, esta deidad era el particular creador de este calpulli, podría ser llamado “corazón del pueblo”, el cual “era de grande veneración.”

Calpulteótl, después de la creación, proporciona su grupo humano los medios para continuar existiendo: la tierra del cultivo y residencia, por lo cual el título de posesión de las mismas radica en un otorgamiento divino, un oficio común, es decir una especialidad que ayuda al bienestar del grupo, puede ser una labor artesanal, el tráfico de artículos, la guerra como en el caso de los mexicas, u otra. Elementos fundamentales de la forma de vida particular de cada unidad social.

El dios también les otorga la lluvia, sin la cual la tierra y el oficio común valdrían bien poco. En este aspecto de dispensador de las lluvias en el Calpulteótl adquiere un carácter de tlaloque, de uno de esos diosecillos ayudantes de Tlaloc en la procuración del vital líquido.

La presencia del dios patrón en su pueblo se expresa de diferentes formas que están en estrecha relación con el proceso histórico que afrontaba el calpulli, pues es por ello que así como el grupo le daba su origen y su subsistencia, también le debe un destino común; los dioses repiten a sus hijos, particularmente durante las migraciones, el futuro que tendrá cuando lleguen al lugar del asentamiento “definitivo”, por eso el Calpulteótl se comunica constantemente con su grupo, ya sea “en persona” o bajo la forma de un animal, pero más comúnmente en boca de sus representantes terrenos que lo transportaban físicamente, los sacerdotes.

 

Conforme los grupos llegan al final de la migración para sentarse, los dioses patrones van dejando la comunicación constante, callan legando la conducción de a las autoridades tradicionales del calpulli o alas del aparato estatal, dejando como prueba del lazo que los une, el llamado “envoltorio sagrado”, donde se guardaban ciertos objetos que se pensaban participaban de la naturaleza o esencia del dios y que permitía comunicarse con él. Sobre el origen de estos envoltorios divinos dice Mendieta siguiendo a Olmos que al morir los 1600 dioses originarios de los diferentes grupos humanos les dejaron sus mantas, con las cuales abren “envolvían estas mantas en ciertos palos, y haciendo una muesca o agujero al palo, le ponían por corazón ciertas pedrezuelas verdes y cuero de culebra o tigre, y a este envoltorio le decían tlaquimilloli, y cada uno le ponía el nombre de aquel ídolo que tenían en mucha reverencia. Este en el contenido de los bultos cargados durante las migraciones, eran las reliquias sagradas, el maxtlatl de Huitzilopochtli, las barbas del sol o la piedra de Tezcatlipoca. Sin embargo, el dios volverá con su pueblo cuando éste lo necesite otra vez.

El calpulli como colectividad humana tiene una deuda con su Calpulteótl por todo lo que ha recibido de él, empezando por la vida misma, y para pagar esta interminable deuda el grupo debe honrar a su Dios con su culto particular, celebrando su fiesta, que es, dado los nexos que los unen, la fiesta del pueblo o barrio. Este dios recibía un culto particular por parte de todos los miembros del calpulli; su fiesta también era considerada la celebración de la comunidad.

En estas festividades en particular, como con todo el culto en general, se refuerza los lazos que unen a la comunidad con esa fracción de lo sacro que los cobija, con su creador particular, y se propicia la solidaridad interna al hacer presente ante el grupo la unidad que se gestó con el principio de comunidad, y principio entendido en su doble acepción, como inicio y como fundamento. Por supuesto que este culto no excluye que también se honre a otros dioses del panteón mesoamericano.

En lo externo debe destacarse su participación en las fiestas de la ciudad, estado o pueblo al que pertenecían o estaban sujetos. Esta participación en cultos generales implica que con sus propias peculiaridades el calpulli participaba de una religión común a todos los pueblos de una región.

Empero, cuando el calpulli formaba parte de una entidad sociopolítica mayor, su forma de religiosidad popular quedaba relegada a un segundo plano, o era “absorbida” por la maquinaria de la religión estatal. En estas circunstancias lo común era que qué es su participación se circunscribirá a la de una simple comparsa de los ritos generales, o participara sólo en los del ciclo agrícola. El dios patrón del calpulli se fundían el universo del panteón general y, de la misma manera, el calpulli se perdía en el conjunto de los calpulli subalternos del centro urbano.

Todos estos aspectos que hemos mencionado, tierra, oficio común, parentesco, organización social, la creencia y el culto al Calpulteótl permitía que cada calpulli poseyera una identidad propia y hacía posible un cierto grado de autonomía frente a los poderes políticos mayores.

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Tomado de:

entre los hombres y los dioses. Acercamiento al sacerdocio del calpulli entre los antiguos aguas. UNAM 2008.

http://www.historicas.unam.mx/publicaciones/publicadigital/libros/hombresdioses/EHD003.pdf

 

 

 

  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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