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LOS ORÍGENESDE LOS PUEBLOS INDÍGENAS DEL VALLE DE MÉXICO Federico Navarrete Linares.

  • Categoría: Biblioteca Tolteca
  • Publicado el Jueves, 20 Abril 2017 18:51
  • Escrito por Guillermo Marín
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LOS ORÍGENESDE LOS PUEBLOS INDÍGENAS DEL VALLE DE MÉXICO Los altépetl y sus historias. Federico Navarrete Linares. UNAM. (Fragmento)

Toltecas y chichimecas en el valle de México: los Colhuas y la fundación de Cuautitlán y Texcoco.

Relataré en este capítulo, de manera sucesiva, los orígenes de tres altépetl del valle de México: Culhuacán, Cuautitlán y Texcoco, a partir de sus respectivas historias. Prestaré particularmente la atención a temas claves como el origen de cada uno de estos grupos, el establecimiento de sus dinastías gobernantes, la forma en que tomaron control sobre sus territorios y humanizando su paisaje, las complejas relaciones que establecieron con los demás altépetl del valle de México y el largo proceso de intercambio de bienes culturales chichimecas y toltecas que les permitió definir una nueva identidad étnica que combinaba estas dos tradiciones.

Este trueque de bienes culturales ha sido interpretado tradicionalmente como un proceso de “aculturación” o “civilización” que transformó a unos pueblos de chichimecas cazadores-recolectores provenientes del norte en pueblos agricultores y urbanos a la manera de los toltecas del centro de México. Sin embargo, la lectura cuidadosa de las fuentes indica que el proceso de intercambio entre chichimecas y toltecas no fue una “evolución” cultural de esa naturaleza.

En primer lugar, se trató de un intercambio en que los chichimecas no sólo fueron receptores de bienes culturales toltecas, sino que también dieron sus bienes culturales chichimecas a los pueblos de aquella tradición, lo cual produjo una convergencia cultural e identitaria área entre ambos.

Por otro lado, como veremos en este capítulo, las descripciones que las fuentes hacen de la vida original de los chichimecas no debe leerse literalmente, pues la forma de vida de estos pueblos no correspondía a la de cazadores-recolectores, sino la de agricultores aldeanos semi itinerantes que no realizaban cultivos intensivos. Tampoco debe tomarse al pie de la letra las descripciones de los bienes culturales toltecas: estos consistían no sólo en un conjunto de al pie del conocimientos y tecnología, como se ha puesto tradicionalmente, sino también en rituales y prácticas religiosas así como formas de organización social y política asociadas con ellas y, fundamentalmente en derechos de propiedad y de utilización sobre estos que pertenecían exclusivamente a ciertos linajes de gobernantes. Por ello, el proceso de intercambio de bienes culturales toltecas y chichimecas es inseparable de las alianzas dinástica es que establecieron los gobernantes de ambos grupos y deben ser entendido como parte del proceso de consolidación de los altépetl en el valle de México.

LOS COLHUAS: PRIMEROS POBLADORES Y LA TRADICIÓN TOLTECA.

El altépetl de Culhuacán se localizaba en el extremo occidental de la larga y montañosa península que separa el lago de Chalco del lago de Texcoco, al pie del Huixachtépetl, ahora llamado Cerro de la Estrella, en la ribera sur del lago de Texcoco.

En el siglo XVI este altépetl era dominado directamente por México-Tenochtitlán y controlaba un territorio muy pequeño, aunque estratégico, en la mencionada península. Su debilidad política, sin embargo, contrastaba con la gran importancia cultural e histórica que le otorgaban los demás pueblos del valle de México, debido a que había sido el principal, aunque no el único, Centro de cultura tolteca en el valle y a que su dinastía gobernante, descendía del mismo Quetzalcóatl, se alió matrimonial mente, las de Cuautitlán, Texcoco, Chalco y México.

Las fuentes que tratan de la historia colhua

si bien existen tres fuentes que trata en detalle la historia de Culhuacán: la Relación de la genealogía y linaje…, El Origen de los mexicanos y el Memorial breve…, y casi todas las demás historias de los pueblos del valle de México se refieren también a ese altépetl, no conocemos una sola fuente que haya sido escrita directamente por un colhua. Esta carencia resulta muy significativa la luz del modelo de funcionamiento de las tradiciones históricas indígenas que hemos construido: sí ninguna de las fuentes que trata al de la historia de Culhuacán fue elaborado por un colhua esto significa que no podemos conocer a cabalidad las reglas internas del funcionamiento de su tradición, ni la manera en que los miembros de este altépetl narraron sus orígenes y su pasado, ni los argumentos que utilizaban para legitimar su posición entre los altépetl del valle de México. En suma, sólo puede saberse la historia de los colhua as a la luz de perspectivas e intereses ajenos a ellos.

Los dos textos escritos por un fraile español anónimo alrededor de 1530, la Relación de la genealogía y linaje de los Señores que han Señor ya de esta tierra de la Nueva España, después de que se acuerdan de haber gente en estas partes…, y el Origen de los mexicanos fueron realizados a petición del nombre español Juan Carlos Moctezuma para demostrar la antigüedad de linaje de su esposa, Isabel, la hija del desafortunado tlatoani mexica Motehczuma Xocoyotzin. Para construir una genealogía dinástica a la manera europea, el autor privilegió la información generada o lógica de los Reyes colhua as y suprimió todos los datos históricos adicionales así como lo que le pareció contrario al cristianismo. Por ello no podemos suponer que esta sea una versión completa ni fiel de la tradición histórica colhua. También es significativo el hecho de que un investigador español, preocupado por la legitimidad y los derechos dinásticos de una princesa tenochca, haya ido a indagar sobre su pasado a Culhuacán, pues los mexicas, como veremos más adelante, sucedieron y sustituyeron el linaje de tlatoque de Culhuacán y se apoderaron de la identidad y la legitimidad política de este altépetl. Debido a esto, para los españoles, los colhuas no eran interesantes en sí mismos sino por su vinculación con los poderosos mexicas. Por lo mismo, una vez establecida la dinastía mexicana, la atención del fraile se centra en la historia de México-Tenochtitlán y no da más noticias sobre los colhuas.

La otra fuente que trata en detalle la historia de Culhuacán es el Memorial breve acerca de la fundación de la ciudad de Culhuacán, de Chimalpain la historia colhua le interesaba sólo para enmarcar la historia de los mexicas y los Charcas, que son los pueblos a los que presta más atención en su texto. Además, la obra termina en el momento en que los mexicas entraron como prisioneros a Culhuacán, y no nos cuenta la manera en que interactuarán con los colhuas posteriormente. Podemos suponer que Chimalpani consideró irrelevante contar la historia de los colhuas después de ese momento porque, a sus ojos, como a los del fraile anónimo, ésta había perdido toda relevancia.

Por otra parte, tanto los Anales de Cuautitlán como las historias de Alva Ixtlilxóchitl y la Monarquía indiana de Torquemada hace encontré una referencia a la historia de Culhuacán, pero únicamente en función de su interacción con sus respectivos altépetl.

Puede plantearse que cuando este altépetl dejó de ser un centro político importante, en el siglo XIV o XV, su tradición histórica perdió vitalidad y capacidad de supervivencia, razón por la cual no conocemos ninguna historia escrita directamente por un colhua.

El origen de los colhuas

al respecto el origen de los colhua as las fuentes presentan versiones diferentes e incluso contradictorias. En el Memorial breve… Chimalpain y afirma:

año 10 tochtli, 670 años.

Aquí en este vinieron a sentarse, llegaron los antiguos chichimecas colhua- que por el medio del agua, allí donde hasta el presente se llama Culhuacán. Solamente vinieron razonando rústicamente (o eran gobernados por un cuauhtlatonani); a ninguna autoridad suya acompañaron hacia acá. Al tiempo que llegaron dieron con los ya establecidos, los xuchmilca y los que residen en Atlacuihuayan, que ya desde entonces estaban habitando allí.

Después de que lograron asentarse los colhuaque en este año mencionado, enseguida se convirtieron en sujetos, en subordinados suyos, seis pueblos: el primero, Xuchimilco; el segundo, Cuitláhuac; el tercero, Mízquic; el cuarto,Cuyohuacan¸ el quinto,Ocuillan; el sexto, Malinalco.

(…) Año 5 calli, 717 años.

Aquí en éste, por primera vez los culhuaque asentaron en el mando al del nombre Tepilzin Nauhyotzin, precisamente el primero que allá en Culhuacán fungió como autoridad de los culhuaque. Y cuando se dio el razonamiento rústico (o gobierno de los cuauhtlatoque) ninguno estuvo en el mando de Culhuacán por 47 años hasta ahora, en este año mencionado, que vino a comenzar el tlahtocáyotl.

El hecho de que el primer tlatoani se llama Topilzin Nauhyotzin lo identifica con Quetzalcoatl, el arquetipo gobernante tolteca, y hace de su dinastía a la más antigua y legítima. Según Chimalpain los tlatoque de Culhuacán mantuvieron esta línea dinástica desde 717 hasta el siglo XIV.

Más tarde, en 856, Culhuacán estableció una Triple Alianza, Excan tlatollayan, con el altépetl de to Jean y Otompan. Chimalpain afirma que este altépetl tenía la primacía en la alianza tripartita.

En el año 993, Huémac, que era el hijo del tlatoani colhua Tras haber emigrado del valle de México a Teocolhuacan, los colhuas regresaron a esta región para fundar Tollan clara subordinación de linaje de gobernantes de esta ciudad respecto al más antiguo linaje de Culhuacán. Cuando cayó Tollan, en el año I-áctl, 1051, el Memorial breve… Narra que otro tlatoani tolteca también llamado Huémac vino a refugiarse en morir en Chapultepec. Entonces fue necesario reestructurar la Triple Alianza, que continuó centrada en Culhuacán pero incluyó ahora los altépetl de Coatlichan, en vez de Tollan, y Azcapotzalco, en vez de Otompan.

La Relación de la genealogía y el linaje… Y el Origen de los mexicanos cuentan una historia distinta sobre el origen de Culhuacán. En primer lugar, el fraile anónimo menciona una versión que contaba que los colhua as habían sido creados en el mismo valle de México:

(…) áyase quo ochocientos años, menos diez y siete e diez y ocho, según parece por los caracteres, que ahí aquí gentes; que dicen que después que hobo gentes, de do viniesen no saben dar razón, antes dicen que los dioses los habían engañado, diciendo que aquí lo sabían ellos criado en cierta parte do agora es un pueblo Eutivaca, cerca de Tezcuco.

Esta noticia recuerda la historia recogida en la Histoyre du Mechique respecto al origen de los tetzcocanos en Texcalco a partir de una flecha que cayó del cielo. Desgraciadamente, como señala el propio fraile, esta historia fue suprimida en tiempos coloniales por ser palmariamente contradictoria con las ideas cristianas respecto al origen de la humanidad. No obstante, nos permite suponer que los colhuas reivindicaban una autoctonía que contrastaba abiertamente con casi todas las demás tradiciones históricas de los pueblos del valle de México, que reivindicaban un origen extranjero o alóctono. Esta reivindicación quizá se relacionará con el hecho de que Colhuacan pretendía ser el altépetl más antiguo del valle de México y por ello defendía su vinculación original y primigenia con la región. El relato de los orígenes colhuas en la Relación de la genealogía y linaje... continúa así:

[...] y a cabo de once años fuéronse cierta gente y la más de ella a otras partes do dicen Culhuacan, y por tierra lejos y cosa antigua llámanle agora Teuculhuacan; pero ya no todos le llaman ansí, porque se lo reprendemos que teúte quiere decir Dios y nombre divino: en este nombre está compuesto Teuculhuacan, de manera que los que ya creen no dicen sino Culhuacan, la cual tierra de Culhuacan no saben dar razón cierta dónde sea [...]

Tras haber emigrado del valle de México a Teocolhuacan, los colhuas regresaron a esta región para fundar Tollan, encabezados por Quetzalcóatl.10 El Origen de los mexicanos cuenta que, simultáneamente a la llegada de los colhuas a Tollan, los habitantes chichimecas de la región, que habían permanecido en ella tras la partida de los colhuas, poblaron las siguientes ciudades del valle de México, que habrían de ser los principales centros políticos de la región durante los siguientes siglos: “[...] Escapuzalco [Azcapotzalco], Tenayuca, Tepechpa, Cuatlichá e Culhuacá, Cuyuacá e Clatuva [Tlacopan], aunque poca cosa”.11 Sobrevino después la caída de Tollan y entonces Huémac y algunos de sus seguidores emigraron a Chapultépec, donde el primero se suicidó. Los demás se establecieron definitivamente en la región: “Quedaron algunos que habían venido con él, e comenzaron a habitar al derredor de la dicha sierra y algo desviado hasta una legua hacia la parte do es agora Colhuacán el de esta tierra, dos leguas de México”.12 Al poco tiempo, los demás toltecas abandonaron su ciudad y se dirigieron también al valle de México, encabezados por el tlatoani Nahuintzin, quien recorrió lentamente la parte oriental del valle. A su muerte, fue sucedido por Cuauhtepetlatzin, quien fundó Colhuacan:

Aqueste comenzó el pueblo que fue cabeza de señorío, y llamáronle Culhuacan como el pueblo y tierra de donde vinieron: fue Señor once años, los nueve an tes que llegase aqueste nuevo o segundo Culhoacan, y los dos en él. Aqueste Culhuacan es de dos leguas de México, pueblo pequeño, que fue cabeza de señorío doscientos y tantos años. Era muy grande: también se destruyó como Tula […]

Poco después, los toltecas que se habían establecido en Chapultépec tras la muerte de Huémac se unieron a sus compatriotas en Colhuacan:

A los catorce años de su señorío se juntaron con ellos los otros que habían venido por la parte de Chapultepeque, los cuales casi todo el tiempo después que murió e se ahorcó el dicho Vénac, su Señor, en Chapultepec estuvieron sin señor e pobres, que eran pocos, en un Teulhuacán, que es donde está un templo derrocado pequeño, cabe Vicilopuchco, dos leguas de México, cerca de Culhuacá.1

Esta versión, en contraposición con el Memorial breve..., afirma que Colhuacan fue fundada después de la caída de Tollan y que su dinastía de tlatoque fue continuación de la dinastía anterior, que se había establecido en esa ciudad. Sin embargo, en el Origen de los mexicanos el autor aclara que hay quienes afirman que Colhuacan existía anteriormente: “otros dicen que [Colhuacan] era pueblo que había casas de antes, no allegan autoridad más que lo han oído de sus mayores”.15

LOS COLHUAS Y LA LEGITIMIDAD TOLTECA

Más allá de sus contradicciones, las versiones del origen de Colhuacan enfatizan la existencia de estrechos vínculos históricos entre Colhuacan y Tollan y confirman la raigambre tolteca de los tlatoque colhuas. Gracias a ello Culhuacán fungió como el principal centro de cultura tolteca del valle de México y en eso residió justamente su importancia política para los inmigrantes chichimecas que llegaron a la región. Las tres fuentes, que tratan la historia de Colhuacan, más las fuentes que tratan la historia de los cuauhtitlancalques, acolhuas y chalcas nos pintan un detallado y complejo panorama de las relaciones entre Colhuacan y los demás altépetl del valle de México. En todas ellas, los colhuas fungieron como proveedores de legitimidad dinástica y de bienes culturales toltecas para los chichimecas inmigrantes, aunque posteriormente quedaran subordinados políticamente a sus vecinos.

Los detalles de la interacción de Colhuacan con los demás altépetl del valle de México serán discutidos en el contexto de las historias de estos pueblos, pues es ahí donde adquieren su sentido más profundo. En este apartado me limitaré a analizar las breves noticias que se encuentran a este respecto en las obras del fraile anónimo de Colhuacan y en el Memorial breve... La Relación de la genealogía y linaje... afirma:

 

Todos lo reconocían por señor al señor de Culhuacán; pero es de saber que había pueblos de los chichimecas desta tierra: que en este medio tiempo de estos doscientos y tantos años los chichimecas tomaron conversación con los de Culhúa, y mezclaron parentesco los unos con los otros, por vía de casamientos, como ya dijimos, pidiendo los señores de los chichimecas a los de Culhúa hijas para casarse con ellas, por ser gente de linaje, y fueron edificando y tomando la manera y modo de vivir de los de Culhúa. Los primeros pueblos que los chichimecas fundaron fueron Tenayuca, Azcapuzalco, Tlacupa, Quiyohuaca, Coatlycha [...]

En este pasaje el fraile enfatiza el aspecto dinástico de este intercambio y lo relaciona con la transferencia de bienes culturales toltecas, como la vida sedentaria y urbana. En el pasaje equivalente del Origen de los mexicanos, el fraile español vincula la supremacía del linaje tolteca con la idea de “sangre”, un concepto fundamental para la concepción de la identidad étnica y religiosa en la España del siglo xvi, pues servía para distinguir a los cristianos viejos, considerados superiores, de todos los conversos recientes a la religión católica.1 De esta manera atribuye a los intercambios dinásticos y culturales entre toltecas y chichimecas la finalidad de “mejorar” la sangre de los segundos:

Hase de presuponer que ya en este tiempo los de Culhúa e chichimecas estaban muy mezclados por parentesco, que los chichimecas como los de Culhúa eran de linaje e mejor sangre. Después que tomaron conocimiento los unos con los otros, prendíanles hijas con que se casasen los Señores, digo para hacerse de buena sangre.

 

Esta interpretación reduce la riqueza del intercambio que se verificó entre toltecas y chichimecas en el valle de México a los conceptos europeos de linaje y sangre. Además, asume que la identidad tolteca sustituyó o superó a la chichimeca, cosa que no sucedió, como veremos más adelante. Por su parte, en el Memorial breve... Chimalpain cuenta que los chichimecas recién inmigrados al valle de México se aliaron primero con la dinastía colhua y luego la sometieron políticamente cuando, en el año de 110, Huetzin, tlatoani chichimeca de Coatlichan, conquistó Colhuacan. Para imponer su dominio se valió del título que le daba ser nieto de una princesa colhua, que había engendrado a su padre Itzímitl, el primer tlatoani de Coatlichan. Después de conquistar Colhuacan, Huetzin reforzó sus lazos con la dinastía de ese lugar por medio de una nueva alianza matrimonial casándose con una princesa colhua, hija del señor Achitómetl, a quien posteriormente coronó como tlatoani de Colhuacan.19 Este episodio nos muestra las complejas e íntimas relaciones entre las dinastías gobernantes de los distintos altépetl de modo que podemos decir que a la vez que el linaje de Coatlichan se “toltequizó” el linaje de Colhuacan se “chichimequizó”. Estas alianzas permitieron que Coatlichan estableciera su dominio sobre Colhuacan sin eliminar su dinastía de tlatoque.20 Este tipo de maniobra político-dinástica en que un grupo chichimeca emparenta primero con los colhuas para luego imponer su dominio sobre ellos es muy similar a la que realizarían los mexicas unos años después. Desgraciadamente, ésta es toda la información que las fuentes colhuas nos dan sobre la historia de Colhuacan, pero volveremos a hablar de este altépetl al examinar las historias de Cuauhtitlan, Tetzcoco, Chalco y México-Tenochtitlan.

 

 

 

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Tomado de:

http://www.historicas.unam.mx/publicaciones/publicadigital/libros/origenes/origen000.pdf

U.N.A.M. Instituto de Investigaciones Históricas,                    Serie Cultura Náhuatl. Monografía 33

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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