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Del porque Xochiquetzal ha sido venerada falsamente como Guadalupe

  • Categoría: Biblioteca Tolteca
  • Publicado el Domingo, 08 Enero 2017 18:42
  • Escrito por Guillermo Marín
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http://xochipilliyotlometeotl.blogspot.mx
29 diciembre 2016.
No es la intención crear controversia en torno a la veneración y culto católico a Guadalupe, pero debemos al antropologo Salvador Díaz Cíntora, tan pertinentes y hábiles deducciones en torno a los estudios de Xochiquétzal; los cuales realizó para el seminario de estudios prehispánicos, para la descolonización de México. En dicho estudio, se presenta a Xochiquétzal, no ya como patrona de concubinas y rameras, ¡Cuantas falacias y mentiras de eruditos extranjeros, y frailecillo católicos! La verdadera cara de Xochiquétzal es la de Diosa Madre de los anahuacas y posiblemente, verdadera y única Diosa del Anáhuac.

Dicho estudio, publicado en el año de 1990 en México, y titulado: XOCHIQUÉTZAL, ESTUDIO DE MITOLOGÍA NÁHUATL, publicado por la UNAM; se refiere también a los elementos que presenta la llamada tilma de Juan Diego, la cual, curiosamente,  esta repleta de elementos NO cristianos, se puede aventurar sin temor a errar; que quien hizo la imagen, no era cristiano, y no le interesaba en absoluto serlo.

Las claves misteriosas y esotéricas que presenta la Tilma, y por cuales nos daremos cuenta de la verdadera identidad de la Señora; se las presento humildemente a continuación, no sin antes agradecer a Salvador Díaz Cíntora, por este medio, le agradezco por este regalo tan precioso de como el culto a Xochiquétzal supervivio:

1. La juventud de la Guadalupana, calculada entre doce y quince años, posiblemente trece, ya que era un numero sagrado para los anahuacas; y como diría el poeta jesuita, Andrés de la Fuente: "in medio tenerae corpus duodenne puellae", en medio el cuerpo de doce años de una tierna niña. Y el pintor, Miguel Cabrera, habla de una edad entre catorce y quince años.

Recordemos que entonces la imagen de la Guadalupana, no corresponde con la vieja Madre Coatlicue o Toci, si no con la versión de la joven Diosa Madre, Xochiquetzal. Tan es cierto esto, que la Guadalupana lleva el cabello suelto, como lo llevaban las mujeres vírgenes mexicas.

Debo hablar del mito esparcido por el clero católico a su grey, de las supuestos estudios hechos a la imagen de la Guadalupana, donde aparecen pupilas reales, que en un ojo mira a una familia mexicana, y otro ojo se puede observar el emocionante momento de abrir la tilma de Juan Diego, les aseguro sencilla y llanamente que esos estudios, no existen; y si existen, invitó a los esparcidores del mito,  que me lo prueben.

2. El Rostro de la Guadalupana es moreno cenizo, nos recuerda a la advocación de Xochiquetzal como Ixnextli, cara cenicienta; y a los cenizos, nenexquílitl, que según Motolina, era comida ritual en honor a Tezcatlipoca.

3. Hay que notar la prescencia de Izquixóchitl, en el vestido de la Guadalupana, estas flores están  consagradas a Xochiquetzal, y conocidas también como flores de concubinas y facilitadoras; estan en cierto mito emparentadas con Tezcatlipoca Negro y con la Diosa.

En efecto, el significado simbólico, o esoterico de la flor a nivel global, es el siguiente, la flor extiende sus raíces en la tierra negra,  allí donde es el Reno De los muertos,  o Mictlan, se alza bella y se perfuma, sonriendo al sol; la flor que representa la vida, la vida viene precisamente del mundo de los muertos.

El otro jeroglífico, o mas propiamente dicho, códice, no corresponde a ninguna flor real, el artista se burla de nosotros cuando tratamos de adivinar que flor es; sin embargo, son dos glifos, uno corresponde al glifo de Tépetl, que significa monte, y el otro yácac, que significa punta o nariz; esto quiere decir en la cima del cerro, en la punta del cerro. Juntando ambos glifos, da como resultado; Tepeyacac, es decir; el lugar donde siempre se ha venerado a la Madrecita, Tonantzin.

La Diosa que antes no tuvo templo, porque se veneraba en medio de la Naturaleza, en la cima del cerro; ahora pide que se haga una capilla en su honor, y así evitar que su culto desaparezca. Hay que notar como el rostro de la Guadalupana tiene cierto relieve, muy prominente, justo en la nariz, (yácac).

4. Las estrellas del manto son 46, si empezamos a contar las del lado derecho, son 20, y 26 del lado izquierdo; si lo medimos a través del tonalpohualli, o cuenta de los signos, los primeros 26 días caen en la fecha Chicome-Xóchitl, Siete-Flor, día consagrado a Xochiquétzal. En esta forma de medir el tiempo, es por medio de trecenas, el trece es un numero sagrado para la Diosa, en el lado izquierdo del manto, cae precisamente el día trece de la trecena dedicada a Xochiquétzal.

Por otra parte, se aprovecha para desmentir las fuentes católicas que dicen que en el manto de la virgen, estan presentes las constelaciones y el cielo nocturno de diciembre de 1531, ya que no existe ningún estudio verídico sobre el mismo, y menos de la NASA, y si existen, (les quiero dar el beneficio de la duda); invito a que lo comprueben con documentos reales y certificados, y los dichosos estudios fidedignos y legales.

5. El numero de rayos, según el Nican Mopohua, (texto donde se narra las apariciones guadalupanas), son cien, y según la cuenta del tonalpohualli, es día noveno de la octava trecena, es decir, el nueve-Flor, Chicanahui-Xóchitl. El nueve es un numero sagrado, ya que representa los meses de gestación; algo muy difícil de atribuirle a la casualidad.

6. La Luna Negra, símbolo tanto de Tezcatlipoca Negro, como del Mictlán, de donde proceden las flores, la vida, Xochiquétzal; aquí vemos surgir a la Guadalupana de la Luna Negra. Hablo de surgir,  porque en efecto no aparecen los pies de la Señora, algo que no ocurre en la mayoría de las Madonnas europeas, donde se ve claramente como alguno o ambos pies, aplastan la cabeza de la serpiente. Es impensable siquiera que la Señora, pise una serpiente en el pensamiento anahuaca;  y que en efecto, no vemos en la pintura, aquí la Señora surge misticamente.

Por otra parte, Nahui Tecapatl, cuatro pedernal, es nombre de la Luna, y pertenece a la trecena de Xochiquetzal; siendo tambien la medialuna, un accesorio de la Diosa,  si es que se le puede nombrar así; y la medialuna está  presente en la nariz de Xochiquétzal en los códices. Hay un mito que explica porque la medialuna se vuelve negra, en ella un murciélago muerde los genitales de Xochiquétzal por orden de Quetzalcóatl, y de allí que las flores tienen perfume ahora.


7. Según el Padre Durán, en las fiestas de Xochiquétzal, se vestía a los niños varones menores de trece años, de pajarillos, y bailaban en el templo mayor, Huey Teocalli; en torno al altar de Huitzilopochtli, estos niños emplumados, simulaban ser colibríes que succionaban el polen de las flores.

En lo que nos respecta de la imagen de la Guadalupana, el niño pájaro, mira hacía la izquierda, recordemos que Huitzilopochtli, significa precisamente, Colibrí Zurdo. Las colibris y las flores, son una obvia referencia al acto sexual, donde pájaro es un símbolo fálico de pene; y la flor de la vulva o vagina. Por lo tanto, el niño no es un ángel o un querubín, es un niño danzante del Tezcatlipoca Azul, Huitzilopochtli.

8. La danza hecha por los niños, se hacía con brincos y pasos de un solo pie; así el dios guerrero que también baila, es descrito de esta forma, en el Himno a Huitzilopochtli: "Prodigio, Morador de las Nubes, Uno es tu pie".  Esto nos recuerda, que la imagen de la Señora, esta bailando, cosa muy cierta, esta bailando con un solo pie, como pudo ser la danza del colibrí zurdo;  ya que bien sabemos que Huitzilopochtli no era cojo.

9. En otro verso, al himno a Huitzilopochtli se puede leer: "Morador del frío, tu ayate se abrió". Es decir, tu imagen, tu realidad, tus misterios y tus secretos podemos vislumbrar; ¡Tu Divinidad! Se me viene a la memoria que los egipcios hablaban de descubrir el velo de Isis; aquí efectivamente, en la narrativa del Nican; vemos como se abre la Tilma, y podemos vislumbrar a la Diosa en su esplendor, y son precisamente las flores, quienes pintan o impregnan la tilma.

10. Las cuatro apariciones marianas, son las cuatro fiestas del tonalpohualli, dedicadas a xochiquetzal; es decir, como Tlazolteotl, Mayahuel, Xochiquetzal y Calchiuhtlicue.

11. En las fiestas de diciembre, en honor al nacimiento de Huitzilopochtli, gritaban los sacerdotes:  ¡Teotl Eco! Que significa,  ¡Llego Dios! Se decia al momento de exhibir La imagen del Senor; Y la feligresía repondía: ¡Ihuan Tieco! Es decir, Ya llegaste con El, no paso mucho en que este pregón, se volvería un nombre personal: Juan Diego. Cuauhtlatoac, es un titulo sacerdotal que significa: Águila que habla, (supuesto apellido de Juan Diego).

12. Ya vimos que existe una relación enorme, entre el mundo del Mictlán, y la flor que nace; Xochiquetzal. Entre la antigua festividad del día de Muertos, del Anáhuac, es decir, el Huey Miccaílhutil; y la festividad a Xochiquétzal, el Pachtontli, hay exactamente 40 días. Ahora bien, entre la festividad cristiana del día de muertos, o dos de noviembre; y la festividad de la Virgen de Guadalupe, el día 12 de diciembre, hay exactamente 40 días, ¡Una Cuaresma Anáhuaca!

13. La cruz en el pecho, recuerda a los cuatro puntos cardinales y mas propiamente, ¡Los cuatro Tezcatlipocas! Es seguro, que quien pinto la tilma, no era, ni le interesaba ser cristiano, ¿Entonces quien la pinto? La respuesta la da, precisamente un sacerdote católico; Fray Francisco de Bustamante. Este frailecillo fue  quien en el año de 1556, en un sermón dijo que el "indio Marcos", fue quien pinto la tilma, que es ahora objeto de veneración para los naturales que allí recuerdan a su ídolo y lo llaman todavía, Tonantzin.

Posiblemente este indio Marcos, no sea otro que Marcos Cipac de Aquino, uno de los mas destacados pintores de la Nueva España y murió en 1572, de noble cuna; conocía todos los secretos y misterios reservados para los nobles anahuacas, y no queda duda que nos dejo muchos misterios para volver abrir la tilma, y encontrar precisa y divinamente pintada, a Xochiquétzal, Madre del Cem Anahuac. Hemos resuelto el Misterio. No cabe duda, como diría cierto erudito, que los mexicanos no somos católicos, somos "guadalupanos".

Ahora, le mando un cordial saludo al rector de la Basilica de Guadalupe, quién dice que los danzantes son un peligro para la fe católica; le recuerdo que sin los danzantes, EL NO ESTARÍA EN EL NEGOCIO. El nombre del rector, no vale la pena mencionarlo, y su nombre sea borrado para siempre, pero les dejo una captura del periódico, donde se le ocurrió decir, semejante estupidez.  

Ahora solo me queda exclamar: ¡En una Hermosa mañana, viene bajando Xochiquétzal, viene desde el Tamoanchan!

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