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Huehuetlatolli

 

Como se sabe, los huhuetlatolli ("la antigua palabra") son discursos que los viejos decían a los jóvenes, los maestros a los estudiantes y los padres a los hijos, con la finalidad de aconsejar, de educar, éstos se transmitían de generación en generación dentro de la cultura azteca.

 

Los huehuetlatolli contienen las normas de conducta, la visión moral y las creencias de ese pueblo, así, su importancia radica tanto por su valor literario como por su valor histórico.

 

Desde una perspectiva literaria, su carácter eminentemente pedagógico define a estos textos como retóricos: persuasión a través de un lenguaje poco común.

EXHORTACIÓN E INSTRUCCIÓN A LAS HIJAS

 

Habla el tlatuani:

 

Estás aquí, collar mío, plumaje fino mío, criatura mía, hija mía: prueba de la fuerza viril, de mi sangre y de mi linaje. Óyeme pues ahora y acoge lo que te diga:

 

Has nacido, has llegado a la vida, que te envía acá nuestro señor el creador de los hombres.

 

Y ya vas viendo cómo son las cosas y qué sentido tienen:

 

No hay placer, no hay alegría; se sufre y se tienen penas; hay cansancio, hay agotamiento y de ahí el dolor brota.

 

Sí, oye ahora:

 

Lugar penoso es la tierra, sitio que al hombre hace llorar; que le amarga las entrañas y hace amargo todo cuanto saborea: agua helada, viento helado por todas partes se derraman.

 

Y sobre nosotros cae muy de veras calor, viento. Y hay hambre y hay sed.

 

Es en suma eso así.

 

Óyeme pues, hija mía:

 

La tierra no es sitio de dicha: no hay en ella alegría, no hay felicidad.

 

Suelen decir que es lugar de alegría con pena y de dicha con dolor.

 

 

Decían antaño los viejos:

 

Para que no siempre anduviéramos llorando, para que no siempre estuviéramos tristes, nos dio elseñor: la risa, el sueño, el sustento, nuestra fuerza y nuestro brío y aquel dulce placer de la carne con que se propagan los hombres.

 

Todo eso alivia la vida en la tierra, con que no andemos llorando.

 

Y aun cuando eso es así, aunque en esta manera se mantiene el mundo, ¿por eso vamos a estar oyendo sólo, vamos a tener miedo, a andar llorando?

 

Es uno lo que es: rey, jefe de guerra, persona que rige, que tiene rango, que se llega a Águila y Tigre, y ésa es la vida de la tierra y nadie anda intentando la muerte. Todo es afán, contienda, trabajo. Se busca mujer, o se busca marido.

 

Pues siendo esto así, hija mía, favor de oírme:

Aquí está tu madre y señora: de sus entrañas y de su seno te desgarraste y desprendiste; cual si fueras una hierbecita, como si fueras una plantita, de ella has brotado y has florecido: es como si estando dormida, hubieras despertado.

 

Ve, pues: oye, entiende: esa es la vida humana.

 

No vivas vida vana, no vivas sin cordura, no andes por lugares inciertos.

 

¿Cómo habrás de vivir? ¿Cómo habrás de seguir por breve tiempo el camino de la vida? Hijita mía, pequeñita mía, tortolita mía: se dice que la vida es lugar de conflictos, de espantos, de temores.

 

Ten entendido que procedes de gente de valía; de gente de prosapia eres brote: fruto y resultado de nuestros viejos señores. Esos reyes y amos que se fueron y allá en la lejana región de la muerte están en hilera; los que vinieron a tener el solio y el trono; los que vinieron a dar nombre y fama a la nobleza.

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No te envilezcas, no te abajes al nivel de la plebe: debes vivir en trato y compañía de las personas, aunque seas una pobrecita mujer.

 

Aquí están tus deberes:

 

Todo día y toda noche da culto a los dioses. Suspira muchas veces al que es Noche y Viento. Ruégale, clama a él, tiende hacia él tus manos.

 

Especialmente cuando te levantas, cuando te acuestas: y no hagas del sueño tus delicias.

 

Mantente despierta y echa un salto de la cama cuando media la noche: con tus codos, con tus rodillas recorre el suelo: alza hacia el dios tu cuello y tu cabeza.

 

Clama, eleva tu voz al que es nuestro dueño, el que es Noche y Viento. El se place en oírte de noche y gusta de hacer mercedes, y es entonces cuando alcanzan sus dones los que lo merecen.

 

Aun cuando allá en la misteriosa oscuridad se te haya dado un signo funesto, y sea mala la suerte y destino que te ha sido asignado, y bajo el cual has llegado a esta vida, con esa acción tuya se hará bueno, se enderezará, lo trastocará el Dueño del universo.

 

Y durante la noche mantente en vela. Levántate presto, extiende tus manos, desperézate: lava tu cara, lava tus manos, lava tu boca. Toma presto la escoba y ponte a barrer.

 

No des gusto a la cama; no te sientas a gusto en tu calor, sino que debes tomar primeramente el incensario: no lo omitas. Con él se obtienen dones, se logra la piedad de nuestro Señor.

 

Y. hecho todo eso, ¿qué más hay que hacer? ¿A qué mujeril oficio habrás de dedicarte?

 

¿No será a la preparación de las bebidas? ¿A la molienda en el metate? ¿Al huso y al telar?

 

Ve con atención cómo quedan, cómo se preparan, cómo se hacen las comidas y las bebidas, lo que ha de comerse. Tales son aquellas comidas que se llaman comidas de los reyes, que son cosas de ellos solos y atributo propio de ellos. Es la razón de nombrarse comidas reales, bebidas reales, comidas de príncipes, y son bebidas hechas con mucho esmero, comidas hechas con mucha diligencia.

 

Ve todo con atención para que veas cómo todo resulte perfecto.

 

Si haces tal cosa, vivirás segura y tendrás gran estimación.

 

Y aun tendrás una nueva ventaja: bien pudiera ser que el Señor te señalara una pobreza suma y te veas en necesidad. Entonces, aplícate a un oficio muy de mujeres: al huso y el telar. Ábrete a ver en qué forma se hace la labor de la pluma y del bordado, el recamado de las telas, su tintura, el entreverar hilos de diversos colores, y la forma en que estas cosas hacen las sirvientas, las señoras y las mismas Princesas. Y ver bien cómo se combinan los hilos largos y cómo se ponen los cabezales.

 

Pon atento ojo, abre bien tus ojos, no pienses a lo loco, no te des la vanidad y deja de ser negligente.

 

Este es el tiempo oportuno, este es el buen tiempo. Eres ahora una esmeralda y es un zafiro tu corazón. Íntegro está aún, nada lo afea; puro está, nada lo tuerce; está entero, bien logrado y nada tiene que lo contamine.

 

Y estamos vivos aún tus también tus padres, nosotros que hemos tenido tan grande estimación para ti, y que somos medios para que el mundo perdure.

 

Dirás tú: ¿Para qué nacería yo, para qué me han dado el ser?

 

Obra maestra fue, nosotros te pusimos en penas, pero este es el medio por el cual perdura el mundo.

 

Y estamos aquí, en tanto que no llegue la mano del Señor con su piedra, y aún no hemos muerto, ni hemos desaparecido.

 

Ya lo oíste y lo sabes, hija mía, paloma mía, pequeña mía.

 

Ahora bien, cuando hayamos muerto, cuando hayamos desaparecido, y nos haya ocultado el Señor, tendrás que vivir al amparo de otras personas. No será ni es tu suerte y destino vender legumbres en el mercado, ni leños, ni sartas de chiles, trozos de sal o polvo de salitre por esas puertas y esquinas, porque eres de noble linaje.

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Y aquí está otra cosa que mucho te recomiendo y con que te grito aún:

Criatura mía, hijita mía:

 

Sé sumamente discreta, no eches mancha a la grandeza y memoria de nuestros mayores, ni sean por tu causa motivo de burla. No arrojes polvo y basura sobre su memoria y su historia.

 

Por nada de este mundo les des afrentas: no te entregues a una vida de disolución, a vida de cosas asquerosas y sucias, ni te sientas feliz con la basura. Y si no retornas de tu mala vida, ¿acaso te harás como una diosa? ¡Más valdría que murieras!

 

Y ahora otra cosa más:

 

Mucha calma, mucha tranquilidad: si alguno se fija en ti y así le plazca a nuestro Señor y alguno habla tocante a ti, no le desdeñes, no le des con el pie, porque ésa es la disposición de nuestro Señor. Acógelo, no te hagas a un lado, no pases dos y tres veces, haciendo la retraída.

 

Claro es que nosotros somos dueños de la hija, y tú naciste de noble progenie, pero no por eso te envanezcas, ni ofendas a nuestro Señor, que te echará al polvo y a la basura, a la vida de disolución. Y él se sentirá el valioso y el dominador.

 

En este punto, no te portes como la que en el mercado anda de cambalachera, tratando con una y con otra, o como la que en tiempo de verde anda escogiendo entre cosa y cosa. No andes con ansia loca en pos de nadie. No vaya a suceder que el escogido por nuestro Señor, al cual tú rechazaste y le diste el puntapié se burle de ti y haga mofa de ti y vengas a parar en mujer de la calle.

 

¡No: ponte en vela! Ve bien que no tu enemigo goce de ti. No te entregues al que va de paso, ni al forastero, al que anda a caza de placeres, al de vida disoluta.

 

Tampoco sean dos o tres los que te traten. Ni que conozcan tu cara, ni tu cabeza en son de burla esos que han visto.

 

Uno solo unido a ti y hasta el fin.

 

Y eso sí, no lo abandones; apriétate y cuélgate a él. No importa que sea un pobre caballero Águila, un pobre Tigre, y aunque sea pobre de los últimos, y un pobretón que apenas tiene para vivir: no lo desdeñes, ni lo hagas menos.

 

Y que os vea con atención y dé fortaleza aquél que cría y hace a los hombres.

 

Es lo que te digo yo y es todo lo que pongo a tus ojos para cumplir con mi deber, ante la mirada de nuestro Señor.

 

Ahora puede ser que tú lo arrojes por allí, como basura: tú lo sabes: yo cumplo con mi obligación.

 

Hija mía, criatura mía, que nuestro Señor te haga feliz y te prospere.

 

7. EDUCACIÓN SEXUAL AL HIJO

 

Óyeme, por favor, hijo mío, varoncito mío estas mis palabras; guárdalas en lo más intimo de tu corazón, escríbelas allí. Palabras son y sentencias que nos dejaron nuestros mayores, los viejos y viejas que antes de nosotros vivieron y vieron, admiraron y consideraron las cosas de esta vida humana. Es lo que nos trasmiten los Discursos de los Ancianos, tradición y tesoro y reserva de su saber.

 

Dicen pues:

 

Una vida pura, un corazón que no está lacrado, ni tiene tilde ni mota, es similar a tina esmeralda y a un zafiro perfectamente labrados. No hay sombra ni hay mancha.

 

Los que viven vida casta, cual zafiro y cual esmeralda reverberan ante el Señor; son cual plumaje de quetzal, muy verde y muy airoso, bien enhiesto y arqueado. Esos son los de buen corazón y alma limpia.

 

Y favor de oír más:

 

Fueron dejando dicho los viejos y viejas:

 

Los niños y jovencitos son muy amigos y muy amados del Dueño del mundo, al par que las jovencitas. Viven a su lado, él los ve como amigos, a su lado gozan.

 

Y es ésta la causa y razón de por qué los antiguos que entienden bien las cosas de culto y moderación por su vida de devota servidumbre con el incienso y con la oración, dan la firmeza y confianza a jovencitos y jovencitas para que bien vivan.

 

Los ancianos a los que educan los despiertan, les hacen grato el sueño. Los desnudan, los rocían con agua. Y ellos van a barrer, a ofrendar su fuego e incienso y si son mujeres, a limpiar la boca a los dioses.

 

Es entonces cuando el Dueño del mundo los oye, recibe su llanto, su devoción, sus suspiros, sus plegarias.

 

Y se dice muy bien los de “buen corazón”, porque nada hay que a ellos se asemeje: puros, perfectos, completos, cual un jade y cual una turquesa. Y dice el dicho: "Por ellos la tierra dura y ellos aplacan a los dioses".

 

También están los sacerdotes y los ministros que tienen vida casta y los penitentes de limpio corazón recto, bueno, amable, purificado. Con una vida sin tacha, sin sombra y sin polvo alguno. Y ellos van al Dueño del mundo y ofrendan sus inciensos y hacen oración y plegarias.

 

Y siguen los hombres viejos, sabios, conocedores de los libros, muy amados por su casto corazón.

 

Ya no ven, ya no les place el polvo y la basura. Y por eso los reconoce, los busca y los ama y con ellos se comunica cada uno de los dioses.

 

Al que se conserva en integridad o muere en la guerra, viene a hablarle, viene a llamarlo el Sol. Muy cerca, muy al lado del Sol va a vivir; lo va siguiendo como a su capitán, le va dando vítores, lo agasaja y en todo tiempo está feliz y alegre. Es dichoso, anda chupando la miel de muy variadas flores, fragantes, gratas, bellas. Nada hay en él que le turbe el corazón. Y de veras vive en la Casa del Sol, lugar de dicha y de felicidad.

 

Y según se dice, un muerto así, joven y limpio, adolescente, que fije a morir a Huexotzinco, de nombre Mixcóatl, tuvo este canto que se le entona aún:

 

Oh, Mixcóatl eres digno de cantos, vivirás para siempre en la tierra; vivirás al son de los atabales; darás gran placer a. los reyes, y habrán de verte tus amigos.

 

Y sigue la respuesta de este efusivo aliento con que se celebraba a Mixcóatl:

 

Tu corazón semeja un puñado de zafiros, y tú lo ofrendas y dedicas al Sol: ¡aún brotarás y nuevamente habrás de florecer en la tierra, y has de vivir al son de los tambores. En Huexotzinco darás deleite a los príncipes, y habrán de verte tus amigos.

 

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

 

Y en cuanto a los niñitos que no probaron las cosas de este mundo se vuelven esmeraldas y no van a los lugares tenebrosos de la muerte y el terror, donde el aire hiende las carnes y las corta, y es helado en suma intensidad. Ellos van a la casa del Señor de la Vida, y viven allí junto a su fuente: chupan miel en las flores del sol y viven al lado del Árbol de nuestro sustento, y en sus flores chupan la miel.

 

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Y ahora, hijo, oye en qué forma tienes que vivir:

No desees polvo y basura no te complazcas en lo que mancha, lo que ensucia y perjudica, lo que acarrea mortífera influencia.

 

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Cierto es y debes saberlo. Para que el mundo prosiga es necesaria la unión de la mujer y el varón. Es lo que dejó estatuido el Dueño del universo. Y tú vas a descubrirlo.

 

Pero no por eso te arrojes, como perro al alimento que con toda prisa traga. No te dejes arrastrar de la carnal deleitación.

 

Tienes que cobrar mayores bríos masculinos. Tienes que robustecer tu fuerza varonil, y tienes que llegar al desarrollo pleno y total.

 

Eres como un maguey: tienes que echar tu vástago cuando maduro estés. Y eso te hará tener varonía y fuerza marital y tus hijos serán robustos fuertes, potentes, bien labrados, hermosos, bien hechos, y qué lindos.

 

Y así, éntrale a la vida mundana, vida de sexo, y serás robusto, despierto, activo.

 

Ahora supón que te abalanzas a la vida de la carne, sin ton ni son, y desaforadamente, y te pones a ensayar toda clase de tretas en esa materia, ¿qué pasará?

 

Decían los viejos:

 

Se le corta el crecimiento; será un enclenque, una lengua blanca, de boca hinchada, de boca abotagada; todo el día moqueando, descolorido, pálido, y con larga fluxión nasal que llega a la tierra. Y luego, encorvado, paso a pasito por la calle, un tembeleque, un tullido, un jorobadillo infeliz, y si alcanzas por fortuna a vivir un poco en este mundo, serás un vejezuelo infeliz, sin ninguna importancia.

 

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Un maguey que se raspa deja de manar. Y también el hombre deja- de dar lo que da el varón. Ya nada dice, ya nada hace a su consorte de lecho: ella sentirá repulsión por ti, te verá: con asco porque la estás matando de hambre. Y es cuando a ella se le despierta y se le enardece el placer que tú tenias que darle, pero tú ya acabaste, ya estás agotado, ya no puedes satisfacerla y ella hará por buscar en otra parte el sustituto: parará en adúltera y te será infiel. Antes de tiempo eres un hombre agotado y consumido.

 

Oye algo más:

 

Aunque en buen tiempo hayas llegado a la plenitud de tu potencia varonil, no por eso te apresures a acabar con ella. Verdad es que debes tratar y hacer uso del cuerpo de tu mujer, como que es cosa tuya y parte de ti mismo, pero no te des zampadas como si fueras un muerto de hambre, no te hartes de prisa. Es decir, no te des con afán excesivo, ni te agotes en esa porquería. Mesura, medidas calma, eso se requiere para hacerlo. Y si tal haces, qué gustoso quedarás y cómo lo saborearás. De otro modo tú mismo te matas o te causas perjuicios.

 

Decían los viejos:

 

No hay que ser como el maguey que lo raspan mucho, Ni como manta lavada y muy exprimida cuando está empapada. Se restira, se aprieta y muy pronto queda enjuta y sin jugo: eso serias tú en las cosas de la carne. Un hombre inútil, sin valor para nada: encorvado, tullido, enclenque, con el moco colgando y casi en cuatro patas, sin sentido y sin fuerza.

 

Oye y mira lo que pasó una vez.

 

Apresaron y encarcelaron a un hombre. Viejo era ya, con cabeza cana, y se le acusó de haber cometido un adulterio. Le preguntaron:

 

- ¿Pues qué, todavía le place el carnal deleite de la mujer?

 

Dijo él:

 

- Ahora más; cuando mayor urgencia siento. Que en mi mocedad y juventud nunca supe de mujer y no tuve experiencias de esa clase, y ahora maduro y viejo es cuando tengo la urgencia. Y me doy al placer de este mundo.

 

Y ahora va otra historia: tenla presente y no la olvides:

 

En tiempo del señor Nezahualcóyotl, dos viejecillas de cabeza cana más que la nieve, ya con fibra de maguey su cabeza. fueron llevadas a la cárcel, porque habían sido adúlteras e infieles a sus maridos.

 

Ellos eran viejos ya. Y ellas buscaron unos muchachones servidores del templo para darse gusto, y hacer lo que intentaban.

 

El Tlatuani Nezahualcóyotl les preguntó:

 

- Abuelitas, ¿qué piensan? ¿Todavía andan en deseos mundanales? ¿No se han saciado sus ansias? ¿Y qué sería cuando eran jóvenes? Díganlo y luego. Para eso están aquí.

 

Y respondieron las viejas:

 

-Señor y amo nuestro: oye y atiende. Vosotros los varones os aflojáis muy pronto, os cansáis y gastáis. Todo se acaba y ya no hay deseo de nada. Pero nosotras las mujeres no nos aflojamos: una cueva, un abismo hay en nosotras. Está en espera de su dádiva y quiere su don. Recibe lo que le dan.

 

Y más ahora: si ya estás amortecido, si ya no puedes despertar a la acción, ¿qué harás?

 

Entonces, en final, hijo mío, vive en cordura y discreción y calma y quietud: nada de sucio y feo haya en tu vida.

 

_____ notas:

 

Todas las naciones, por bárbaras y de bajo metal que hayan sido, han puesto los ojos en los sabios y poderosos para persuadir, y en los hombres eminentes en las virtud es morales, y en los diestros y valientes en los ejercicios bélicos , y más en los de su generación que en los de las otras . Hay de esto tantos ejemplos entre los griegos y latinos, españoles , franceses e italianos , que están los libros llenos de esta materia. Esto mismo se usaba en esta nación indiana, y más principalmente entre los mexicanos, entre los cuales, los sabios retóricos , y virtuosos , y es forzados , eran tenidos en mucho…

 

1 Con estas palabras se refiere fray Bernardino de Sahagún a las personas importantes de la antigua sociedad mexicana, los sabios o tlamatimine, a los cuales agradecemos la creación y conservación de los huehuetlahtolli. Este término designa, literalmente traducido ‘la antigua palabra‘, es decir, los discursos, exhortaciones, pláticas y amonestaciones que eran pronunciados por personas de diferentes rangos en situaciones y ocasiones sumamente variadas. A veces encontramos una traducción poco acertada que es la de ‘pláticas de los ancianos‘. En efecto, se trata de una especie de pláticas o discursos, sin embargo, no necesariamente pronunciados por gente de edad muy avanzada. Según veremos más adelante, conocemos algunos casos en los que son los padres quienes se dirigen a sus niños pequeños, lo cual presupone la juventud del orador. Esta forma muy peculiar de la expresión literaria forma parte importante del gran conjunto del legado cultural de los nahuas, y también gracias a ella podemos desvelar, por lo menos, un poco la forma de vivir, de pensar y de sentir de los antiguos mexicanos, lo cual se refleja muy bien en la siguiente muestra: Ya sabes , hijo mío, bien tienes en la memoria que el señor es como corazón del pueblo. A éste le ayudaban dos senadores para lo que Sahagún, Bernardino de. El México antiguo. (Selección y reordenación de la Historia general de las cosas de Nueva España de fray Bernardino de Sahagún y de los informantes indígenas).México: Biblioteca Ayacucho, 1981, p. 133.2 El término ‘cultura nahua’ se refiere a la cultura de los pueblos que antes de la Conquista formaban parte del Imperio azteca y que pertenecían al mismo grupo lingüístico, es decir, su lengua materna fue el náhuatl clásico.

 

3 toca al regimiento del pueblo… Otros dos capitanes ayudaban al señor para las cosas de la milicia… De esta manera, hijo mío, va el regimiento de la república, y estos cuatro y a dichos, …, no tenían estos oficios por heredad o propiedad , sino que eran electos por la inspiración de nuestro señor dios , porque eran más hábiles para ello. Nota bien lo que te digo, muy amad o hijo mío, muy es timad o, que no te ensoberbezcas ni te altivezcas si por ventura fueres tomado por alguno de los oficios ya dichos. 3 La región cultural de Mesoamérica alcanzó en los tiempos anteriores a la llegada de los españoles un desarrollo significante en diversos campos, entre ellos también en la esfera de la riqueza inmaterial como es, por ejemplo, la escritura, componente necesario para el mantenimiento de historia y literatura de cualquier pueblo. Dentro de la gran extensión de todo el continente americano es precisamente Mesoamérica el único lugar donde se logró la evolución de tres sistemas de escritura, por supuesto, muy diferentes de los que eran conocidos en el Viejo Mundo hasta entonces. La más avanzada de las tres es la escritura maya, formada por glifos de tipo logo silábico, es decir, que contiene signos correspondientes a una palabra o pensamiento y otros que registran sílabas. Los dos tipos pueden aparecer juntos y entrar en combinaciones, lo cual permite el mantenimiento de las ideas o de cualquier texto. La escritura del Valle de México, de los nahuas y mixtecas, en muchos aspectos parecida la una a otra, era mucho menos completa, de carácter pictográfico aunque también permitía la fijación de nombres, fechas e incluso de ideas abstractas. 4 A pesar de que poseían la escritura, los pueblos mesoamericanos no se desprendían de sus tradiciones orales, más bien al contrario, sobre todo en el área del actual México Central, el hecho de la ’imperfección‘ de la escritura nahua mantenía viva Sahagún, Bernardino de. Historia general de las cosas de Nueva España Texto impreso. México: Porrúa, 1975, p. 355.

 

4 Todas estas informaciones acerca de la escritura prehispánica las presenta Miguel León-Portilla en su libro El destino de la palabra.4la oralidad y por la misma razón sus libros amoxtli

 

5, llamados también códices, servían especialmente como apoyo mnemotécnico. Todos los testimonios importantes, así como las formas de orar, se enseñaban en la escuelas, calmecac y telpochcalli6, donde los alumnos aprendían estos textos de memoria. Bernardino de Sahagún nos revela en el Prólogo del libro II de la Historia General de las Cosas de Nueva España el procedimiento de cómo adquirió los materiales de sus informantes para su obra: „Todas las cosas que conferimos me las dieron por pinturas , que aquella era la escritura que ellos antiguamente usaban…“7Al llegar los españoles, tenían los códices por obra del diablo, y por tal motivo los destruyeron casi todos, tanto en la región maya como en la nahua 8. En el área del Valle de México disponemos también de algunos códices elaborados por los sabios indígenas después de la Conquista, pero éstos, bajo el influjo europeo, llevan en muchos casos comentarios en náhuatl o castellano. Entonces la cuestión es: ¿cómo se salvaron los textos que conocemos hoy día y consideramos auténticos? En la tarea de transmisión de la producción literaria indígena ejercieron el papel sumamente importante aunque también, por otro lado, muy contradictorio, los primeros misioneros que llegaron al Nuevo Mundo. A pesar de que fueron sobre todo ellos quienes mandaron quemar los códices, fueron también ellos los primeros en empeñarse en el rescate de las antiguas tradiciones, no solamente literarias. La razón de esta actividad no fue primeramente la de5 Amoxtli, palabra nahua que designa los libros prehispánicos, elaborados de corteza de agave,amate, o de piel de venado; tenían forma de biombo.

 

6 Calmecac ‘enseñanza superior’, telpochcalli ‘casas de jóvenes’ dos tipos de escuelas en el México precolombino; en las primeras entraban sobre todo hijos de los nobles, en las segundas hijos del pueblo.

 

7 Sahagún, Bernardino de. El México antiguo (Selección y reordenación de la Historia general de las cosas de Nueva España de fray Bernardino de Sahagún y de los informantes indígenas).Caracas: Biblioteca Ayacucho, 1981, p. 10.

 

8 Según Miguel León-Portilla se han conservado hasta hoy día solamente 3 códices mayas, 4mixtecas y 5 del México Central. 5 conservar las ‘antigüedades‘ de los pueblos indígenas, sino la de conocerlas detalladamente para poder extirparlas después más fácilmente. No hace falta subrayar que se trató sobre todo de las costumbres religiosas o, según los españoles, idolátricas. De ahí que algunos frailes misioneros consideraran muy conveniente aprender el idioma de los indígenas para poder explicar mejor las cosas de la fe y acercarse más al mundo vernáculo. Por esta misma razón disponemos de un rico conjunto de textos en náhuatl, transcritos al alfabeto latino, y también en castellano, que fueron transmitidos según los códices prehispánicos o simplemente a través de la tradición oral por los padres cristianos con la ayuda de los sabios nahuas ya a principios del siglo XVI. La cuestión más inquietante es la credibilidad de dichos documentos. Miguel León-Portilla, que se ocupa de este problema de una manera bastante pormenorizada, afirma acerca de ello lo siguiente: “Obvio es que pudo haber infiltraciones o contaminaciones con las ideas de origen europeo,  pero también es del todo cierto que, siendo en ocasiones relativamente abundantes los testimonios in dependientes , es posible cotejarlos para su valoración crítica .“

 

9 Y algunas páginas más tarde reivindica “la requerida indagación, en cada caso, a cerca de las posibles interpolaciones u otras formas de alteración en los mismos textos que s e pres en tan como ‘des prendidos ‘del contenido del códice y que con vertidos en oralidad fueron luego captura dos en escritura a lfabética.“

 

10 Podríamos concluir que al leer cualquier texto que consideramos de procedencia prehispánica, no deberíamos olvidar los cambios posibles y tener siempre presente lo dicho más arriba. Lo que seguramente no se pudo transmitir del náhuatl al castellano u otro idioma son las peculiaridades de la lengua9 León-Portilla, Miguel. El destino de la palabra. México: Fondo de Cultura Económica, 1996, p.52.10 Ibid., p. 71.6original, por lo muy diferente que es, ante todo en cuanto a la sintaxis y sus peculiaridades estilísticas. Por lo que hemos visto más arriba, hace falta pensar con mucho esmero cuál de las fuentes vamos a tomar como base de estudio. En el caso de los huehuetlahtolli disponemos de dos fuentes principales. Una de ellas es la obra del franciscano fray Andrés de Olmos, el primero que se interesó por la costumbre de estas expresiones literarias tan peculiares, ya en los años treinta del siglo XVI, muy pronto después de la conquista de Tenochtitlán, la capital azteca. Olmos recogió unas veinte pláticas en náhuatl de los sabios indígenas y algunas muestras de ellas las publicó en su obra Arte de la lengua mexicana. En estos discursos que pensó utilizar para su misión primordial, o sea, difundir el cristianismo entre los indígenas, encontramos leves alteraciones, como por ejemplo la sustitución de los nombres de diferentes dioses prehispánicos por el único nombre de Dios, Señor Nuestro. El original de este manuscrito no se conservó hasta nuestra época, pero conocemos una recopilación de estos textos elaborada por otro franciscano, fray Juan Bautista Viseo, y publicada alrededor del año 1600. Éste, al transcribir el original y traducirlo de forma resumida al castellano, introdujo aún más cambios y modificaciones. Además, añadió varios textos suyos escritos según la manera de los heuheutlahtolli prehispánicos, pero con el contenido claramente cristiano. Otro personaje clave, no solamente en lo que se refiere a esta materia, fray Bernardino de Sahagún, perteneció también a la orden franciscana y vivió en la Nueva España desde 1529 hasta su muerte en 1590. Durante su larga estancia en estas tierras aprendió el náhuatl y realizó, entre otras cosas, un trabajo de carácter etnoantropológico absolutamente excepcional en aquellos tiempos. De sus informantes indígenas recogió7una gran cantidad de datos acerca de “las cosas divinas , o por mejor decir idolátricas , humanas y naturales de esta Nueva España “

 

11 Que luego dividió y trató en doce tomos, cada uno dedicado a cierto tema o conjunto de temas. El libro VI de esta magna obra, cuya versión castellana conocemos bajo el título Historia General de las Cosas de Nueva España y que hasta hoy día sirve como la fuente principal de los conocimientos acerca de la vida prehispánica de la región mexicana, contiene 39 de estas pláticas, las cuales el mismo Sahagún concibe como “la Retórica y Filosofía Moral, que es tos naturales alcanzaron , donde se pone muchas maneras de oración es ,muy elegantes y morales…“

 

12. A pesar de que su propósito fue el mismo que en el caso de Olmos y Bautista, es decir, la evangelización de los indígenas, su enfoque era diferente. Primero quiso conocer el mundo autóctono con todos sus detalles, lo cual expuso en su obra, porque creía que esta era la única manera de lograr la erradicación total de todas las costumbres y creencias idolátricas. En el Prólogo del libro I ofrece Sahagún la siguiente comparación y explicación: “El médico no puede acertadamente aplicar las medicinas al enfermo (sin) que el primero conozca de qué humor, o de qué causa proceda la enfermedad… Los pecados de la idolatría… no son aún perdidos del todo. Para predicar contra estas cosas, y a un para saber si las hay, menester es de saber cómo las usaban en tiempo de su idolatría, que por falta de no saber esto en nuestra presencia hacen muchas cosas idolátricas sin que lo entendamos.“13 En lo que se trata de la credibilidad de los textos recogidos por Sahagún podemos afirmar que con respecto a sus métodos investigativos nos ofrece unas muestras de los11 Sahagún, B. de. Op. cit., p. 4.12 Ibid., p. 13.

 

13 Ibid., p. 3.8huehuetlahtolli mucho más fiables que Olmos o Bautista, ya que, según subraya él mismo, todo lo obtenido de sus informantes lo consultó y verificó dos veces con otros sabios indígenas antes de escribir la versión final de su obra. Al final del Prólogo de libro VI nos asegura que: “todos los in dios en tendidos, si fueran preguntados, a firmarían que este lenguaje es propio de sus antepasados, y obra que ellos hacían.“

 

14 Los nahuas del México prehispánico alcanzaron una producción literaria bastante amplia y variada, por cuyo motivo hace falta clasificar todos los materiales que se conservaron hasta nuestros días. La división básica nos ofrece dos componentes principales. El primero lleva el nombre cuicatl, lo cual podemos traducir al castellano como canto, himno o poema. El segundo se denomina tlahtolli, o sea, palabra, discurso, relato o relación. Para acercar esta clasificación un poco más al lector contemporáneo, podríamos con cierta inexactitud establecer la equivalencia entre los cuicatl y las creaciones poéticas, mientras que los tlahtolli corresponderían a la prosa. Cada una de las dos partes tiene sus rasgos peculiares y distintivos, sin embargo hay algunos comunes para las dos, sobre todo en el campo estilístico. La división de toda la creación literaria de los nahuas solamente en dos secciones no es suficiente, de ahí que podamos encontrar varios tipos de subdivisiones según el autor. La mayoría de ellos acude al criterio temático. A continuación ofrecemos el punto de vista de Miguel León-Portilla

 

15, el cual reconoce dentro del gran conjunto de los ciucatl las siguientes subclases: teocuicatl o cantos divinos; yaocuicatl o cantos de guerra; xochicuicatl o cantos de flores; icnocuicatl o cantos de privación; ahuilcuiatl o14 Ibid., p. 133.15 León-Portilla, Miguel. El destino de la palabra. México: Fondo de Cultura Económica, 1996.9cantos de placer. En el caso de los tlahtolli  sañala estas unidades: teotlahtolli o palabras divinas; in ye huecauh tlahtolli o palabras acerca de las cosas antiguas; zazanilli onarraciones, cuentos; huehuetlahtolli o antigua palabra; in tonalli in tlatlahtollo o conjuntos de palabras acerca de los destinos y, finalmente, nahuallahtolli o lenguaje esotérico. Los huehuetlahtolli forman parte de la producción prosaica y como tales llevan los atributos de la prosa, comunes con ciertas variaciones para todo el conjunto. Entre los más característicos podemos mencionar un desarrollo lineal de la narración muy paulatino, es decir, la afición a estructurar las escenas o imágenes en cierta superposición, de modo que cada una aporta solamente una información parcial al tema principal. En el campo estilístico encontramos algunos rasgos comunes con los cuicatl, como es el difrasismo o el paralelismo. El primero, término que introduce en los estudios sobre la literatura nahua su gran conocedor Ángel María Garibay, lo describe él mismo como un procedimiento: “que consiste en aparear dos metáforas, que juntas dan el simbólico medio de expresar un solo pensamiento.“

 

16 El paralelismo, a su vez, se emplea para expresar una idea en dos frases que repiten el mismo concepto, sirviéndose de diferentes palabras. Ambos procedimientos forman la base de los huehuetlahtolli. Por último, debemos mencionar un rasgo de los tlahtolli que consiste en la atribución de varios predicados a un sujeto u objeto, o sea, los predicados pueden aparecer en diferentes estructuras verbales y formar varias oraciones, siempre con el mismo sujeto17.16 Garibay K., Ángel María. Historia de la literatura náhuatl. México: Porrúa, 2000, p. 19.

 

17 Todas las informaciones acerca de los rasgos característicos de la literatura nahua he tomado del libro El destino de la palabra de Miguel León-Portilla.10Conforme a los textos recogidos por Sahagún en el libro VI de su Historia redactamos una gama de las situaciones en las que se podían oír los discursos, y señalamos las personas que los solían pronunciar: El supremo gobernante, huey tlahtoani, dirigiéndose a los dioses o al pueblo. Funcionarios reales o sacerdotes de alto rango, dirigiéndose a los dioses, al gobernante, etc. Padres y madres, dirigiéndose a sus hijos en diferentes ocasiones como es el nacimiento, ingreso en la escuela, matrimonio, etc. Médicas o parteras, dirigiéndose al recién nacido y a sus padres, sobre todo a la parturienta. Embajadores, saludando a señores de otros pueblos en distintas situaciones. Sacerdotes, en caso de muerte. En lo que se refiere al contenido de los discursos, en algunos encontramos ciertas semejanzas temáticas, así que podemos distinguir también ciertos grupos según el sujeto. Partiendo del libro VI de Sahagún averiguamos que los primeros discursos allí contenidos tienen carácter religioso o, por mejor decir, diferentes personas piden ayuda a los dioses, ya sea el apoyo contra la pobreza o contra un mal gobernante, ya sea el favor para el gobernante recién electo, a fin de que desempeñe bien su oficio. Algunos tienen forma de ruego por la lluvia en tiempos de sequía o de agradecimiento del nuevo gobernante por haber sido elegido. En este tipo de oraciones se hace patente la gran humildad que sentían los antiguos mexicanos ante sus dioses. Así habla el gobernante después de su elección, dando gracias a Tezcatlipoca, el dios supremo:¡Oh señor nuestro, humanísimo amparador y gobernador, invisible e impalpable! Bien s é que me tenéis conocido, que s oy un pobre11hombre y de baja suerte, criad o y n acido entre estiércol, hombre d época razón y de bajo juicio, lleno de muchos d efectos y faltas , n i mes é conocer ni considerar quién soy : habéis me hecho gran beneficio, gran merced y misericordia, s in merecerlo, y a que tomándome del estiércol me habéis puesto en la dignidad del trono real; quién soy yo, señor mío, y qué es mi valor…

 

18 Otro gran conjunto temático lo forman las exhortaciones de los padres a sus hijos. Aquí entran en el escenario las mujeres, porque en la sociedad nahua tanto las madresc omo los padres daban a sus hijas e hijos los mejores consejos acerca de cómo portarse en diferentes situaciones y cómo hablar bien. Luego, al entrar a la escuela, acerca de cómo trabajar allí y obedecer a los maestros y, finalmente, al llegar a la pubertad, instruían a sus hijos en las cosas del matrimonio. De algunos discursos nos enteramos de que las mujeres nahuas obtenían educación e, incluso, podían participar activamente en la vida social pública. En suma, gozaban de algunos derechos que las mujeres del viejo continente iban a adquirir sólo pasados varios siglos. Puede que fuera así por la visión del mundo de los nahuas, donde reinaba la dualidad omnipresente. Por ejemplo, cada divinidad tenía dos partes integrantes, una masculina y otra femenina. A continuación hallamos las felicitaciones que se solían decir cuando la recién casada estaba embarazada así como una serie de consejos para ella y agradecimientos alos dioses por el don recibido. En este punto me sorprendió el buen sentido del humor mezclado con una vasta experiencia de la vida que percibimos en los parlamentos de los parientes del joven matrimonio al enunciar el embarazo: Y porque pienso que, que con mi prolijidad ofendo vuestras cabezas y vuestros estómagos , d and o pena, paréceme lo más acertad o que callemos y oremos a dios , y esperemos en s u misericordia. Por ventura merecemos que venga a luz es ta criatura, o por ven tura ens u ternura la perderemos, s i por ven tura no saliere a luz ni naciere en este mundo; y as í no quiero decir más si no que ruego a nuestro18 Sahagún, B. de. Op. cit., p. 139.12 señor, que está en todo lugar que d é repos o a vuestros huesos y a vuestro cuerpo con todo contento.

 

19 Después sigue la descripción de los procedimientos anteriores y posteriores al parto y lo que durante ellos decía la partera tanto al niño como a la madre. Tampoco aquí faltan repetidas gracias a los dioses, de nuevo con la obligatoria expresión de humildad. En esta sección podemos leer lo que pasaba con las mujeres que morían al dar a luz por primera vez. Las llamadas mocihuaquetzque o mujeres valiosas luego eran veneradas como diosas y los guerreros utilizaban reliquias de sus cuerpos para tener más fuerza y audacia. En las pláticas que vienen después observamos una serie de salutaciones al recién nacido y felicitaciones a sus padres, donde se refleja la conciencia de la fragilidad de la vida, sobre todo en el caso de criaturas tan desprotegidas como son los recién nacidos. El lenguaje que se utiliza en todos los huehuetlahtolli relacionados con los niños pequeños revela la relación de los nahuas con sus descendientes; encontramos aquí muchas metáforas tiernas y el estilo se hace aún más poético que en los otros. He aquí lo que dice la partera a la niña recién nacida: Seáis mu y bien ven id a, hija mía, cozámonos con vuestra llegada, muy amad a doncella, piedra preciosa, plumaje rico, cosa mu yes timad a, habéis llegad o, d es cansad y repos ad , porque aquí están vuestros abuelos y abuelas , que os estaban esperando; habéis llegad o a sus manos y a s u poder, no s us piréis no lloréis , pues que sois ven id a y habéis llegad o tan deseada…

 

20 También aparece una muestra de adivinaciones acerca de la suerte del niño, durante las cuales se señalaba el día del ’bautizo‘

 

21. En algunos casos encontramos también las respuestas de las personas a quienes se dirigían los discursos, sobre todo en el19 Sahagún, Bernardino de. Historia general de las cosas de Nueva España Texto impreso. México: Porrúa, 1975, p. 369.20 Sahagún, B. de. Op. cit., p. 383.21 La palabra bautizo nos en seguida hace pensar en la influencia cristiana, pero el proceso descrito a continuación no tiene nada que ver con la tradición europea. Supongo que Sahagún emplea esta denominación por falta de otra más apropiada.13caso de las amonestaciones dirigidas a los hijos o cuando alguien recibía felicitaciones y solía a continuación dar gracias. Todos los huehuetlahtolli que he leído me sorprendieron por su estilo peculiar, sencillo a la vez que elevado, y lenguaje muy poético. Puede que al lector europeo la diferente manera de expresarse de los nahuas le parezca un poco ingenua o incluso simple, pero no deberíamos olvidar que los huehuetlahtolli, originalmente, formaron parte de la tradición oral, así que la mayoría de ellos eran pronunciados de memoria, y a tal finalidad acomodaron los nahuas tanto el lenguaje como el estilo. Además, siempre hay que tener en cuenta que la versión castellana de la que hablo es solamente una traducción del original. A pesar de que sabemos que fray Bernardino de Sahagún dominó el náhuatl de una manera sorprendente, es imposible, por el carácter tan distinto de lasdos lenguas, transmitir todas las peculiaridades del náhuatl al español. Sin embargo, en la versión castellana de su huehuetlahtolli podemos observar algunos rasgos estilísticos que hemos mencionado más arriba, como el uso de las expresiones metafóricas, el llamado difrasismo, que encontramos sobre todo al principio de los discursos al dirigirse a alguien y también en muchos otros lugares del texto como se ve en los siguientes ejemplos:¡Oh nieto mío y señor mío, persona de gran valor y de gran precio, yd e gran es tima, oh piedra preciosa, oh esmeralda, oh zafiro, oh plumaje rico, cabello y uñ a de alta generación!

 

22…y a es tá claro que estáis preñad a, y que nuestro señor os quiere dar fruto de generación, y os quiere poner un joyel y daros una pluma rica.

 

23 En el segundo ejemplo observamos otra figura típica para el náhuatl que es la repetición de la misma idea con varias frases, o sea, el paralelismo, que sirvió también para el mantenimiento más fácil del texto en la memoria. La combinación de ambos22 Sahagún, B. de. Op. cit., p. 389.23 Ibid., p. 369.14procedimientos estilísticos es muy frecuente en todos los huehuetlahtolli, por ejemplo enlo que dice un señor a su hijo acerca de sus antepasados: Pon los ojos en ellos , mira sus virtud es , mira su fama y el resplandor y claridad que nos dejaron; mira el espejo y dechado, que ellos dejaron y ponlo d elan te de ti, y tenlo delante de tus ojos…

 

24 Aquí aparece también el tercer rasgo característico de los tlahtolli, la atribución de varios predicados a un sujeto y el uso de los elementos sintácticos múltiples, lo cual de varios predicados a un sujeto y el uso de los elementos sintácticos múltiples, lo cual prolonga las frases y las hace en cierto modo monótonas pero, al mismo tiempo, acentúala idea principal de toda la frase. Debemos subrayar también la presencia de numerosas preguntas retóricas que, por muy diferentes que fueran, tenían en los discursos, a veces bastantes largos, la misma función que conocemos en la tradición europea. ¿Qué más te puedo decir, hija mía, de lo que está dicho? ¿Qué más puedes oír de lo que h as oíd o de tu señor y padre? El cual te ha dicho copiosamente lo que te cumple hacer y guardar…

 

25 A partir de estas pequeñas muestras podemos demostrar lo peculiar de los huehuetlahtolli precolombinos que formaban parte integrante de la vida de los nahuas hasta tal punto que después de casi medio siglo de la ruptura con sus tradiciones culturales, ésta sigue estando viva y demuestra que los nahua hablantes del México contemporáneo todavía no han olvidado del todo el legado de sus antepasados.2624 Ibid., p 353.25 Sahagún, Bernardino de. El México antiguo (Selección y reordenación de la Historia general de las cosas de Nueva España de fray Bernardino de Sahagún y de los informantes indígenas).Caracas: Biblioteca Ayacucho, 1981, p. 159.

 

26 Me atrevo a afirmarlo a base del artículo de Miguel León-Portilla “Yancuic Tlahtolli: PalabraNueva. Una antología de la literatura náhuatl contemporánea“, publicado en los Estudios de Cultura Náhuatl, 1986, v. 18, del cual he podido leer solamente el resumen en las páginas webhttp://www.iih.unam.mx/publicaciones/revistas/nahuatl/nahuatl.htmlMe refiero también a las15La ‘antigua palabra’ nos desvela, por un lado, los métodos educativos, algunos de ellos todavía vigentes, por el otro, una amplia gama de consejos y discursos de muy diversa índole, de los cuales podemos percibir lo que fray Bernardino de Sahagún llamó la ‘Filosofía moral‘, o sea, un camino para seguir que es en muchos aspectos universal, válido para todos en cualquier lugar y tiempo. Además, todo esto está expresado muy claramente, por un lenguaje rico, hasta poético, lo que conjuntamente tiene mucha fuerza persuasiva. Una cosa te quiero decir, que te conviene mucho tener en la memoria, porque es mucho digna de notar que es sacad a de los tesoros y cofres de nuestros mayores , (los cuales ) dijeron: el camino seguro por donde debemos caminar en eso te mundo es muy alto y muy es trecho, y desviando a cualquiera parte de es te camino no podemos si no caer en una profunda barranca, y despeñarnos de un a gran altura; esto quiere decir que es necesario que todas las cosas que hiciéramos y dijéremos sa en regladas con la providencia; lo mismo hemos de guardar en lo que oyéremos , y en lo que pensáremos.

 

 

 

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