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"NUESTROS HERMANOS INDÍGENAS"

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Lo que hoy es México es la cuna de una de las 6 civilizaciones más antiguas y con origen autónomo del mundo. Al igual que China, India y la Zona Andina, México inició la agricultura aproximadamente 6 mil años antes de la era Cristiana y con ello nació la Cultura en el CeN Anáhuac.

 

Esta civilización no sólo inició la agricultura sino que “invento” el maíz, caso único en la historia de la humanidad, que hace 8 mil años tuviéramos en México investigadores de la genética, pues el maíz es una hibridación de un pasto llamado Teozintle, o el mismo invento de la Milpa que implica que un sólo hombre en una extensión pequeña de tierra trabajando 3 meses al año, pueda obtener la alimentación básica de una familia al sembrar maíz, fríjol, chile y calabaza; ambos inventos tan valiosos como para el mundo de hoy, “el hombre en la luna y el micro chip”, y que resultan la base en donde se sustenta el desarrollo de las ciencias, la filosofía y sociedad.

 

El México Antiguo es tan desconocido y desvalorado para los mexicanos contemporáneos, gracias al colonialismo mental y espiritual que hemos sufrido desde hace 500 años y que garantiza nuestro sometimiento a fuerzas externas de dominación, sean españolas, francesas o gringas. Así desde los “primeros mexicanos” en la colonia hasta nuestros días, como una formula para salir de ser vencidos, demoníacos, primitivos, indios, nacos y yopes, el mexicano pretende desvincularse de la escénica de su raíz, de su “Cultura Madre” e inmediatamente se mimetiza; se transforma en ladino, mestizo, español, francés o gringo de tercera, pero jamás será indígena.

 

De esta manera, desde 1519 la Civilización milenaria del México Antiguo y sus hijos, han sido ignorados y negados, primero por los invasores conquistadores, pero lo más grave y demoledor, después por sus propios hijos. En efecto, desde el inicio de la colonia la nobleza indígena de los pueblos aliados de los conquistadores, inmediatamente trataron a marchas forzadas, de dejar de ser indígenas y convertirse culturalmente en españoles... “gente de razón”.

 

A través del tiempo los indígenas ocuparon el último peldaño en la escala social de la colonia española. Los más pobres entre los pobres, los más explotados entre los explotados, los más indefensos entre los indefensos. Para justificar primero su invasión, después la conquista a sangre y fuego y finalmente el despojo permanente en la colonia, los españoles crearon el mito de que los indígenas eran animales, después hijos del demonio junto con su civilización, seres humanos al final y a regañadientes ... pero inferiores!, ignorantes incapaces de pensar o hacer cualquier cosa “buena” por ellos mismos. En el siglo pasado los criollos veían en los indígenas a seres ignorantes que se aferraban tercamente a sus primitivas tradiciones, renuentes al cambio “civilizador y modernizador” que en esos momentos se importaba de Francia. Porque ha sido algo permanente, mientras los pueblos indígenas y campesinos se aferran a su cultura y su identidad nacida de la civilización Madre; los criollos y mestizos, siempre han buscado su identidad y su cultura fuera del territorio, y siempre sus modelos culturales, los han rechazado conciderandolos inferiores y una caricatura de sí mismos. Primero fue con los españoles, después con los franceses y ahora con los gringos. Los criollos y mestizos siempre han despreciado al indígena, pero al mismo tiempo han sido igualmente despreciados por sus modelos a copiar, desde los españoles hasta los gringos de hoy.

 

De esta manera los pueblos originarios y sus culturas han sido sistemáticamente desconocidos para los mexicanos de los últimos quinientos años. La historia de estos “primitivos pueblos aborígenes” sólo les ha interesado a los investigadores extranjeros. Su cultura, su arte y sus “conocimientos de chamanismo”, sólo son de interés de los antropólogos.

 

Existe un desconocimiento total de la civilización Madre. Se mantienen más que vigentes los mitos que crearon los españoles sobre los pueblos indígenas para explotarlos impunemente (que no piensan y que son incapaces) y que como se ve, siguen funcionado para seguirlos explotando. Los indígenas de hoy, que con propiedad habría que decir que son mestizos culturalmente, pues ya no existen “los indígenas del Período Clásico Superior”, toda vez que su cultura está contaminada del consumo, de la tecnología y de la comunicación, (como todas en el mundo entero), aunque su identidad sigue aferrándose a la cultura Madre.

 

Estos mitos se refieren fundamentalmente a su incapacidad de pensar, de poder decidir, crear y recrear el mundo en el que ellos viven. Antes del 1o de Enero del 94, los planes y programas para redimirlos, cristianizarlos, salvarlos, educarlos, modernizarlos, integrarlos a “la vida nacional”, fueron pensados y diseñados por la “gente de razón”, los indígenas ... “nuestros hermanos menores con quien tenemos una deuda histórica”, !por supuesto que no piensan!. Para la cultura dominante los indios no tienen la capacidad para crear y diseñar su propio destino, están arrumbados en su ignorancia y en su incapacidad mental, esperando que siempre un mestizo, criollo o extranjero los redima; sean las instituciones del gobierno, las iglesias o los subversivos.

 

Los criollos y los mestizos siempre hemos desvalorizado ferozmente a la civilización del Anáhuac, la Cultura Madre, a los indígenas y campesinos que no han tenido y no tienen “ideas y concepciones del mundo y de la vida”, un día es pañolas, después francesas y ahora gringas, “como nosotros los mexicanos bonitos del canal de las barras y las estrellas”.

 

Para el mudo colonial (desde 1521 a 1998) los indígenas no piensan, “son incapaces de nacimiento”, la solución a sus problemas siempre ha estado en nuestras manos, antes con el cristianismo y ahora con la modernidad. Pero para la Cultura Dominante, antes los conquistadores, después los afrancesados masones positivistas del siglo pasado y ahora nuestros graduados en Estados Unidos e Inglaterra, campeones del neoliberalismo, los indígenas son seres indefensos e incapaces de pensar y de autodeterminarse, como seres humanos y como comunidad. No pueden diseñar su propio futuro, su bienestar y su camino de desarrollo. No pueden, según la cultura dominante, definir lo que es positivo y negativo para ellos.

 

El problema fundamental que esta viviendo el país con la rebelión de los indios mayas de Chiapas, es que la cultura dominante y nuestras autoridades, no aceptan consciente o inconscientemente que sea una rebelión surgida por la inteligencia indígena.

 

Ayer como hoy, la insurgencia de los indios fue responsabilidad de Miguel Hidalgo y Vicente Guerrero o de Samuel Ruiz y El Subcomandante Marcos. En efecto, la posición del gobierno esta sustentada de facto en que las causas verdaderas de la rebelión indígena, no son la miseria y la injusticia, pues los indios por sí solos aguantan mucho, el conflicto se ocasiona fundamentalmente por la infiltración que han hecho personas ajenas a las comunidades indígenas. Fueron los de afuera los que metieron el mal en Chiapas y con ellos hay que negociar, no con los indígenas.

 

Si usted, amable lector, analiza entre líneas la posición de los negociadores del gobierno, verá que existe en el fondo una calara negación de la capacidad que puedan tener los indígenas y sus comunidades de iniciar y mantener la rebelión y, lo que es más importante de NEGOCIAR LA PAZ. Tal parece, como nos lo presentan los medios de comunicación, que los pobres indígenas ignorantes e incapaces, están siendo maquiavélicamente manipulados por Don Samuel y Marcos. Personajes funestos que se han aprovechado de nuestros “hermanos menores” y los están utilizando para sus obscuros intereses personales.

 

Es pues interesante plantearnos este otro escenario, en el que los indígenas sean los responsables ideológicamente de la rebelión en Chiapas, pues si esto es cierto, estamos frente a un problema de mayor envergadura, toda vez que el famoso “ya basta” sería el inicio del final del cinco centenario sistema colonial de explotación en México.

 

Para los negociadores gubernamentales de la paz en Chiapas, los indígenas no tienen mayor valor que el de ser carne de cañón. Se les niega de facto cualquier valor intelectual. Los indígenas son peones tan sólo, en un tablero de ajedrez y quien mueve las piezas “negras” son los blancos que manipulan a los indios. Se puede negociar con Marcos o con Samuel, los autores intelectuales de la revuelta. Los indios y sus muertos, los desplazados, robados, maltratados, vejados, los huérfanos y las viudas, los que se están muriendo de hambre y diarrea, esos no piensan, no tienen ningún mérito intelectual, están siendo manipulados, son ignorantes e incapaces. Los indios desde 1521 no han adquirido el nivel y dignidad de SERES HUMANOS... no piensan, son ignorantes, son “nuestros hermanos menores con quien tenemos una deuda histórica”.

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