Cursos

Podcast

Canales Youtube

Visitantes

27,934,937

CONVENCIÓN HACENDARIA LA IGNORANCIA ES LA MADRE DE TODAS LAS INJUSTICIAS

Hits:6061

Mantener al pueblo desinformado a través de saturarlo de “información chatarra”, es el medio como se cultiva la ignorancia. Un pueblo ignorante es presa fácil de todos sus depredadores. Los medios masivos, especialmente la televisión y la radio, mantienen sometido al pueblo a un estado de indefensión a través de privarlo de la verdadera, necesaria y objetiva información de lo que esta sucediendo. Los medios embrutecen y enajenan al pueblo para que éste no tome verdadera conciencia de sus enemigos y de los peligros que le asechan. “No existe peor enemigo que el que no se conoce”.

 

El gobierno, los partidos políticos y los políticos, llevan agua a su molino sobre la necesidad de una Reforma Hacendaria, pues el gobierno argumenta que no tiene dinero para invertir en el desarrollo de la Nación.

 

Es claro que no existe “efectivo” en las arcas del gobierno. Pero el punto no debe ser, sí para incrementar los recursos de las arcas se debe cobrar el IVA generalizado de 15 o 3 % o no se debe cobrar. El punto debe ser la razón del por qué no existe dinero en las arcas de la novena economía del mundo, en uno de los países más importantes en cuanto a producción petrolera o en el país que es el segundo socio comercial de Estados Unidos.

 

¿Por qué el gobierno no tiene dinero? Si los mexicanos somos un pueblo muy trabajador, si se están depredando indiscriminadamente los recursos naturales y los indicadores de la macroeconomía son favorables. ¿Qué pasa? Es como tener un tinaco al que le está entrando una suficiente cantidad de agua y no se llena. El asunto no es ver... “de dónde se saca más agua para llenarlo”. Lo lógico es ver, dónde están las fugas del agua. ¿buscar las respuestas del por qué no se llena ese tinaco?.

 

Son varios factores. El más importante es que nuestros gobernantes, desde Miguel de la Madrid hasta Vicente Fox, trabajan a favor de los intereses de los centros financieros internacionales, las grandes corporaciones y las instituciones supra nacionales, como son el BM, FMI y el OMC. Nuestros gobernantes no gobiernan, sólo acatan sumisamente “ordenes”, para mantenerse en el poder, vía el apoyo financiero, traicionan al pueblo.

 

El segundo es consecuencia del primero. Nuestros gobernantes primero pagan puntual y escrupulosamente los intereses de la deuda externa y luego tratan de “crecer”. Como no les alcanza con lo que les queda, amablemente los vampiros internacionales les siguen dando créditos, con los que ellos comprometen al país a pagar en las futuras administraciones... y es cosa de nunca acabar.

 

En 1982 debíamos alrededor de 53 mil millones de dólares. No tuvimos dinero para pagar los intereses y vino la quiebra del 82. Después de 20 años, en el 2002 los mexicanos debíamos alrededor de 157 mil millones de dólares. Es decir, que en vez de reducir la deuda la triplicamos, gracias a la “generosidad” de nuestros acreedores. Pero lo verdaderamente vergonzoso es que en esos 20 años, usted, yo y todos los mexicanos, pagamos a nuestros vampiros por conducto de nuestros traidores gobernantes, 460 mil millones de dólares SOLO DE INTERESES. Pagamos en intereses más de 8 veces lo que debíamos del 82 y hoy estamos 3 veces más endeudados.

 

Esto nos lleva al tercer factor, la corrupción. En qué se usó y cómo se usaron esos cuantiosos recursos. Todo el dinero que se ha pedido en préstamo a nombre de los mexicanos, ya que lo estamos pagando, tenemos el derecho de saber: en qué se uso, cuáles fueron los resultados y sí hubo “fugas y mermas”.

La corrupción y la injusticia en México, tanto en el ejercicio de la administración, como en el sistema tributario. En efecto, el gobierno, los partidos y los políticos no han querido decapitar la corrupción de un sólo tajo. Todos sabemos que cuando cambien las leyes y no se dejen “huecos”. Cuando los tres poderes acuerden que la corrupción es un problema de “seguridad nacional” y que sea el delito más grave en contra de la Nación. Que la Ley se aplique escrupulosamente con el presidente, los secretarios de Estado, banqueros, industriales y comerciantes, con la gente poderosa. En ese momento se acabará la corrupción. Todos sabemos que siempre unos han cubierto a los otros. Los tres poderes juntos, no actuarán contra sí mismos, limitando su poder, acabando con su impunidad, cerrando las inmensas fuentes ilegales de dinero y abriendo las puertas de la cárcel para ellos.

 

El sistema tributario es otro de los grandes agujeros de las arcas de la nación. Más allá de la evasión hormiga, la evasión que hacen legal e ilegalmente las grandes corporaciones es una de las grandes fugas del país.

 

La evasión legal se da a partir de concesiones, prebendas y exenciones que se otorgan al más alto nivel, sea por la vida de la corrupción, o sea, por las presiones internacionales que reciben de los gobiernos poderosos, instituciones supra nacionales financieras, las empresas trasnacionales o los círculos financieros.

 

La evasión ilegal que hacen los grandes y medianos empresarios y comerciantes es de todos conocida. En un país donde las más altas autoridades no ponen fin a la corrupción y participan de ella, no podemos esperar que el ciudadano promedio, y aun el empresario o comerciante respete y cumpla con la Ley y sus obligaciones tributarias. Nuestros gobernantes no han querido acabar con la corrupción, porque ellos son parte de ella. Acabar con la corrupción es acabar con el sistema que tanto dinero le ha dejado a los dueños del dinero, a los políticos y a los centros financieros internacionales que amablemente nos siguen prestando dinero.

 

Finalmente lo que debe estar en el tapete de una CONVENCIÓN NACIONAL es: 1.- Llegar a un ACUERDO NACIONAL en el cambio del modelo económico, que ha empobrecido al gobierno y al pueblo de México y ha enriquecido a unos cuantos y al capital financiero supra nacional. 2.- Encontrar un ACUERDO NACIONAL para renegociar la deuda externa e interna, como lo hizo en su día Benito Juárez. Limpiar y transparentar las deudas y acabar la corrupción y el agio. Primero crecer y luego pagar. Es difícil pero no imposible. 3.- Construir un ACUERDO NACIONAL para que los 3 poderes erradiquen la corrupción en los más altos niveles de gobierno y de la iniciativa privada. Que se cambien las leyes y que la corrupción sea declarada “traición a la patria”, castigada con cadena perpetua y trabajos forzados.

 

El gobierno no tiene dinero. No, porque no generemos riqueza los mexicanos. No, porque no tengamos recursos naturales o tecnologías. Si hay mucho dinero, pero gran parte se fuga vía el pago de los intereses de las deudas (interna y externa), se fuga por la corrupción y por el injusto y antimexicano modelo económico, que no favorece al pueblo y al gobierno de México.

 

El gobierno, los partidos políticos y los políticos deberían llegar a formular LOS ACUERDOS NACIONALES para sacar al país de la explotación, de la pobreza y de la injusticia en la que hemos vivido estos 5 siglos de colonización... en vez de reunirse para ver cómo cobrar más impuestos al pueblo.

 

Buscar