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La Cumbre de los científicos, los pueblos originarios y los jóvenes

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La Cumbre de los científicos, los pueblos originarios y los jóvenes
Periódico La Jornada
ecologica.jornada.com.mx
Un pescador indígena de la comunidad de Santa Teresita en el Amazonas peruano, sector del río Peneya que hace frontera entre Ecuador, Perú y Colombia. Foto: Alejandro Polling/WWF-Colombia

Su cierre tuvo que retrasarse tres días a fin de poder ofrecer conclusiones que mostraran que la Cumbre no había sido un fracaso, y que siguen vigentes los compromisos firmados por la comunidad internacional de naciones en respaldo del Acuerdo de París de 2015. Los lectores de La Jornada han tenido oportunidad de enterarse desde el lunes pasado de lo que 200 países acordaron en Madrid y de la reacción que despertó entre las organizaciones sociales y la comunidad científica. Surgen entonces las interrogantes.

¿Cómo hablar de éxito en la COP25 si los grandes generadores de gases de efecto invernadero se niegan a fijar sus metas para evitar el calentamiento global? ¿Si no acuerdan reglas claras para apoyar financiera y técnicamente a los países que lo requieren para hacer su tarea en el campo del cambio climático? Si presidentes como Donald Trump y Jair Bolsonaro siguen en la necia de que ese fenómeno no existe ni es fruto de las actividades humanas? ¿Si China, India, Rusia y Japón, por ejemplo, están renuentes a reducir drásticamente sus emisiones de CO2? ¿Si los dirigentes de las grandes potencias industriales brillaron por su ausencia en Madrid?

Por más que las instancias de las Naciones Unidas responsables de que el calentamiento global no siga al ritmo actual sostengan que hubo avances muy positivos, la verdad es que estamos en el peor de los mundos posibles en cuanto a evitar lo peor. Y que esta COP pasará a la historia porque se impuso el principio de ?dejar hacer, dejar pasar? que tanto gusta a los depredadores del planeta.

Sin embargo, esta Cumbre ha dejado logros importantes que se sitúan fuera de los círculos gubernamentales y de los organismos internacionales. Por principio, en Madrid fue evidente la derrota de los negacionistas del cambio climático como fruto del modelo de crecimiento que impera en el planeta, y muy destacadamente en Estados Unidos, China, India, Japón, Rusia, Canadá y la mayoría de los países europeos.

Tanto dinero gastado por las grandes transnacionales que explotan el petróleo, el gas y el carbón, para que sus argumentos (bien aceitados con dinero para los que los expresan en el campo académico) terminaran desmentidos gracias a especialistas del más reconocido prestigio mundial y a los centros de investigación igualmente probados por su seriedad e imparcialidad. Además, importantes transnacionales se suman a la causa ambiental y señalan la necesidad de cambiar de rumbo. Esto incluye a las de Estados Unidos, donde el Partido Demócrata y varios integrantes del Republicano no concuerdan con la postura de Trump y sus halcones anticlima.

Nuevamente, y como en las cumbres anteriores, la voz de los pueblos originarios fue clara: es necesario conservar bosques y selvas, tanto por la riqueza que encierran en biodiversidad como por ser fundamentales para absorber los gases de efecto invernadero. Son los pulmones de la humanidad. Recalcaron, una vez más, ser activos participantes en las decisiones políticas y técnicas pues esos pueblos son los que mejor conocen el funcionamiento del planeta verde.

En igual sentido, cabe destacar las voces de las comunidades con franjas litorales, que advierten sobre el aumento del nivel del mar. Los ejemplos ofrecidos en Madrid por algunos pueblos del sudeste asiático vale más que mil declaraciones: el mar avanza tierra adentro y obliga al éxodo masivo de miles de familias. Muchas islas desaparecerán pronto si no se cambia de rumbo. Y esto toca también a México. ¿Qué suerte le espera, por ejemplo, a nuestras islas que son hoy atractivos turísticos? Menciono, por ejemplo, a Holbox, Isla Mujeres y Cozumel. Y, para ir mucho más lejos, las zonas costeras donde se ubica la parte medular del turismo de playa.

Cumbre de los jóvenes que hicieron sentir su voz. No solamente en Madrid sino en las principales ciudades del mundo. Las nuevas generaciones ya no desean más promesas de políticos y funcionarios en cuanto a tomar medidas para evitar el desastre que significa no detener el aumento de la temperatura global.

París este año, ardió a 42.5 grados de temperatura. Julio y agosto fueron los meses más calurosos que se recuerden en el hemisferio norte. En México tuvimos poca lluvia y los huracanes no la trajeron para llenar los embalses de las presas y beneficiar al campo. Es un año muy seco el que hemos tenido.

Trump, como es su costumbre, mostró total desprecio hacia la figura más destacada de los jóvenes que ya no desean vivir a base de promesas. Quien despotrica desde la Casa Blanca, le pidió a Greta Thunberg se ?relajara? y se fuera al cine. No tardó la respuesta comedida de la sueca: ?Actualmente relajada y viendo una peli?. En paralelo, el nuevo ícono de la lucha contra el calentamiento global fue declarada por la prestigiosa revista Time como el personaje del año 2019.

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