¿CÓMO NOS IDENTIFICAMOS?

 

 

En Estados Unidos a las personas que venimos del Sur del Río Bravo nos dicen de varias formas. Hispanos, latinos o sudamericanos. En algunas de los machotes de trámites burocráticos, porque aunque es el primer mundo... también existe una espesita burocracia, piden que se identifique en cuanto a raza: blanco, negro, hispano, asiático.

 

Un buen ejemplo de la imprecisión de nuestra identidad, resulta del hecho de que no tenemos claro quiénes somos y mucho menos de dónde venimos. Pues ninguna de las formas en que nos llaman son precisas. Veamos por que: No somos hispanos, pues aunque hablamos una variante de la lengua Castellana, llamada “español”, nuestra raíz cultural esta mas arraigada a las costumbres indígenas y sus mezclas con las diferentes culturas de las naciones que conforman España. En efecto, los mexicanos somos un pueblo pluricultural, pero con una sola nacionalidad. En cambio España es un país plurinacional. Así que la supuesta “hispanidad” no es un patrón uniforme. No es lo mismo un vasco que un andaluz o un castellano. De modo que si se nos encasilla como “hispanos” porque hablamos el español, es un error, pues en los formularios lo que preguntan es la raza, no el idioma que hablamos.

 

Sí nos dice “latinos” es también poco acertado, ya que fue Napoleón III que en el siglo XIX y por su voraz apetito de conquista de la América hispana, se “inventó” que también éramos “latinos”, por lo que también tenia la Francia derechos históricos y culturales sobre los indefensos territorios que habían perdido los españoles. Los que llegaron a invadirnos, exterminarnos y explotarnos, fueron en principio españoles, durante la época colonial. España fue muy celosa de sus colonias y no les permitía comercial o tener relación con ninguna potencia extranjera de manera directa. De modo que los “latinos” (italianos y franceses) no llegaron por este rumbo del mundo, sino hasta bien entrado el siglo XX, especialmente a Estados Unidos, Argentina, Uruguay y un poco a Venezuela. De modo que tampoco somos latinos.

 

A partir de la Doctrina Monroe (América para los americanos), los Estados Unidos lanzaron una campaña diplomática en todo el mundo para dejar de ser Yanquis y pasar a ser “americanos”. Estados Unidos de América, pasó a ser tan sólo América y del Rió Bravo hasta el Sur, tan sólo Sudamérica. En efecto, en la geografía que se enseña en E.U. y el mundo, México es o Centroamérica o sino Sudamérica. Y para muchos europeos México es Centroamérica o Sudamérica, según el grado de su ignorancia.

 

Desde la llegada de los europeos en 1519, “hemos” tratado de todas las formas de borrar cualquier vestigio y memoria de la milenaria civilización que en estas tierras existía y que es una de las 6 más antiguas del planeta.

 

De los 56 grupos indígenas que han sobrevivido en nuestro país, la mayoría son conocidos por los peyorativos nombres que les impusieron los colonizadores y no, por el nombre que ellos se daban a sí mismos. Por ejemplo, los purepechas son conocidos como “tarascos”, que en su lengua significa “cuñado”. Otro lamentable ejemplo aquí en Oaxaca es el del pueblo que equivocadamente le decimos “trique”, expresión peyorativa de las cosas que no sirven y que se “guardan en el cuarto de los triques”, pero que ellos a sí mismos en su lengua se nombran, “los que tienen la palabra”.

Es tan grande el problema que, nosotros mismos no sabemos como le llamaban a esta tierra nuestros antepasados indígenas, nuestros Viejos Abuelos, pues seguramente que desde que inventaron la agricultura aproximadamente en el año seis mil a.C. hasta la llegada de los europeos, en esos siete mil quinientos años le dieron un nombre a esta tierra y no estuvieron esperando miles de años para que los europeos le pusieran América. Amable lector, algún día se preguntó usted, cuál era el nombre que nuestros antepasados indígenas le daban a su tierra, a este continente. En el caso que nunca se lo hubiera preguntado, por favor, ahora pregúntese el porqué jamás nos ha interesado estas cuestiones. Por qué el sistema educativo nacional, público o privado, poco exalta en el alumno la necesidad de conocer la otra parte que conforma nuestra identidad. Porque nadie podría negar que tenemos en nuestra identidad elementos culturales europeos; pero de la misma manera, también tenemos elementos culturales indígenas y por desgracia casi siempre los negamos y lo más triste, desconocemos la historia y la cultura de esos siete mil quinientos años de desarrollo humano del cual indudablemente provenimos y formamos parte viva.

 

Entonces, para terminar esta reflexión amable lector... ¿Cómo nos podemos identificar los mexicanos? ¿Hispanos, latinos, Centroamericanos, Sudamericanos, mestizos biológicos, mestizos culturales, europeos de tercera, indígenas, indios desindianizados, mexicoamericanos? Usted, que opina?

 

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