¿SOMOS LOS MEXICANOS MESTIZOS?

¿Quiénes somos en verdad los mexicanos? Cuando recorría los planteles del Colegio de Bachilleres por todo el estado, hacíamos una jornada de reflexión con la planta docente, el personal administrativo y algunos alumnos en el ámbito del Desarrollo Humano.

Iniciaba la sección haciendo la siguiente pregunta. ¿Por favor, las personas de origen indígena, alcen la mano? En las diferentes y apartadas regiones donde están enclavados estos planteles en el estado de Oaxaca ...muy pocos, poquísimos alzaban la mano. Después de agradecer a quienes habían alzado la mano, la segunda pregunta era. Ahora por favor, las personas que no alzaron la mano, por favor ¿díganos que son: ¿españoles, ingleses, alemanes, ...qué son? Los rostros morenos se crispaban, las miradas se cruzaban con malicia y vergüenza. Siempre alguien molesto (porque estas cuestiones incomodan a muchas personas) contestaba -¡somos mexicanos!- y yo preguntaba, ¿y que, los indígenas no son mexicanos? Generalmente se crea la expectación... hasta que alguien respondía -¡somos mestizos!-

Y era por ahí donde comenzaba la jornada de reflexión sobre, quiénes somos, de dónde venimos y a dónde vamos.

Amable lector, ¿seremos mestizos los mexicanos? Es indiscutible que en nuestro país existe un mestizaje biológico, en el que no solamente se ha dado la mezcla entre indios y españoles, sino se ve que han puesto su granito de arena los africanos y los asiáticos. En la colonia los españoles fueron muy promiscuos y se dedicaron a violar a las mujeres indígenas a diferencia de los colonos ingleses y holandeses de Norteamérica que prefirieron exterminar a los pueblos indígenas.

Efectivamente, somos BIOLOGICAMENTE mestizos, pero... culturalmente lo seremos? Y sí lo somos (que es cosa evidente), será conscientemente o nuestro mestizaje cultural se da en los terrenos del subconsciente?

¿A que nos referimos? Trataremos de explicarnos. A partir de la conquista, las leyes, autoridades e instituciones (LAI) que se habían desarrollado a lo largo de por lo menos tres mil años fueron brutalmente cercenadas. Como la gran Tenochtitlán, que en 1519 era la ciudad más grande del mundo, fue destruida piedra sobre piedra hasta sus mismos cimientos y con las mismas piedras y las mismas manos, se construyó la Ciudad de México, casa del conquistador-colonizador. De la misma manera los españoles impusieron nuevas leyes, autoridades e instituciones (LAI), pero no las que prevalecían en España, sino diferentes, pues las que implementaron en La Nueva España estaban diseñas, no para alentar el desarrollo de los pueblos indígenas, sino por el contrario, estaban diseñadas para la regulación y explotación de los pueblos vencidos y la depredación de sus recursos naturales a favor de los españoles y la corona.

En 1521 se inició uno de los más crueles e inhumanos procesos de destrucción de una civilización en la historia de la humanidad, pues el orden indígena y sus (LAI) fueron quebrantadas radicalmente y en su lugar se impuso un orden que era totalmente injusto para los pueblos indígenas, donde el objetivo era además de la explotación, la desaparición de cualquier vestigio de su civilización, pues por dogma se asumía como primitiva y diabólica, lo que trataba de justificar la barbarie y el genocidio.

El proceso de COLONIZACION CULTURAL se inició con la prohibición de las lenguas indígenas, para dejar mudos y silentes a los pueblos vencidos. Se trató de erradicar la memoria histórica de esta milenaria civilización, dejando a los indígenas amnésicos, como "extranjeros incultos en su propia tierra", pensando que la civilización había llegado con el colonizador. Se les quitaron todos sus milenarios conocimientos, hasta hacerlos sentir estúpidos e incapaces de crear y recrear el mundo en el que viven, siempre dependientes del colonizador. Se les despojó de los espacios, pero no sólo los físicos, sino los sociales, se les "redujo"... hasta su calidad de seres humanos. Y finalmente se les despojó de su antiquísima religión, coartándoles su potencial místico y espiritual por la vida y el mundo.

Después de los trescientos años de un sistema de colonización, nadie en México quería ser indígena, hasta los españoles nacidos de padres españoles, pero en México, perdían la capacidad de poder ocupar los altos puestos en la sociedad. Durante los primeros trescientos años y bajo un riguroso sistema de castas, nadie deseaba ser indígena o estar ligado a la cultura de los vencidos.

En la construcción de la nación mexicana, los criollos que expulsaron a los españoles, sólo usaron a los indígenas para la lucha, pero la "nueva nación" estaría construida sobre los cimientos de la colonia y la explotación de los pueblos indígenas. Para esta nueva nación que surgía en 1821, los indígenas y su civilización eran considerados un lastre, un ejemplo de atraso y un estado primitivo. Desde 1521 los indígenas y su civilización han sido vistas en general sólo de dos maneras. O como conquistadores encomenderos, para explotarlos y robarles sus riquezas. O como Misioneros para "rescatarlos" e "integrarlos" a "nuestra civilización", pero muy pocas veces se les ha visto con respeto y mucho menos con admiración. Actualmente, es tan pesada la venda de la colonización cultural que, personas de buena voluntad, no pueden entender y aceptar la cultura indígena. Los mismos indígenas, en cuanto estudian y "progresar", tratan de alejarse lo más posible de sus raíces más profundas y originales, de su Cultura Madre. Los mexicanos por increíble que parezca (y esto es nuestro verdadero surrealismo) nos sentimos distanciados de los pueblos indígenas y sus culturas.

En el siglo XX, los indígenas fueron usados por la revolución y abandonados por el PRI. Voto asegurado a través de sus propios caciques "ilustrados", que se hicieron "gente de razón". Fue por la acción del General Lázaro Cárdenas que los indígenas empezaron levemente a figurar para el Estado. En la década de los años setentas, los indígenas empezaron a ser un "recurso" para la nueva industria turística. El folklore empezó a dejar grandes ganancias y los indígenas pasaron a ser una "especie en extinción", que debía ser protegida para el turismo internacional. En los ochentas parece la obra del "México profundo" de Guillermo Bonfil y en los noventas el EZLN. En síntesis; la parte indígena de nosotros siempre ha sido perseguida, desvalorizada, desconocida. En los libros de texto se le dan unas cuantas paginas a los ¡siete mil quinientos años de historia indígena, desde la invención de la agricultura hasta la llegada de los españoles. Unas cuantas paginas sin contenido para hablar de una de las seis civilizaciones más antiguas de la humanidad. Exaltando a los aztecas el pueblo más degradado del Periodo Postclásico decadente y al que vencieron los españoles. En los mismos textos les enseñan a los niños que cuando los mexicanos derrotamos al invasor, el hecho histórico se le conoce como LA BATALLA DE LA NOCHE TRISTE. La misma historia no exalta la figura de la primera familia mestiza de México y la vida de Gonzalo Guerrero, aquel español que murió luchando a lado de los mayas en contra de los invasores conquistadores y que es el símbolo inequívoco de nuestro mestizaje biológico y cultural.

¿Cómo poder hablar de que somos mestizos, sí durante estos últimos 481 años la cultura indígena ha sido excluida y negada? ¿Cómo podemos sentirnos orgullosos de algo que desconocemos y nosotros mismos negamos y no entendemos? Todo mundo habla de "su abuelito español", pero nadie habla con orgullo de su abuelita indígena.

No podemos negar que somos un pueblo mestizo biológicamente y que culturalmente también, solo que de manera muy especial. En efecto, "el mestizaje cultural" aflora por todas partes, aunque muchos pretenden ocultarlo. ¡Es tan fuerte la presencia de la raíz indígena de la Cultura Madre que, inconscientemente, en contra de nuestra voluntad, sin pensarlo, muchos de los espacios, sentimientos, formas, usos, gustos, costumbres, fiestas, sentimientos, que nos hacen ser quienes somos, SON INDIGENAS!

De esta manera podemos concluir que el mestizaje cultural se da a partir de la permanente lucha que ha existido desde 1521, entre la cultura del colonizador (dominante) y la cultura del colonizado (dominada), pero no en un terreno consiente, en el que mezclemos armoniosamente elementos culturales de cada cultura para crear en un diseño propio de la cultura nuestra. Si no que, el mestizaje se da en planos ajenos a nuestra conciencia ordinaria, pues ahí, la cultura indígena es rechazada y menospreciada.

Los mexicanos somos un pueblo mestizo culturalmente, pero no lo somos por nuestra propia decisión consiente, por nuestra propia voluntad. Por una selección de los elementos culturales que esté adecuada a nuestra elección. Somos mestizos culturalmente, es cierto, aun en contra de nuestra voluntad. Y aunque tratamos de "borrar" cualquier vestigio biológico (cremas blanqueadoras y tintes de cabello) y cultural (copiando elementos culturales que no entendemos, sentimos y disfrutamos) de nuestra milenaria raíz, ésta brota obstinada como nopal que se niega a morir.

¿Será que los mexicanos debemos "trabajar" por hacer consiente nuestro mestizaje cultural para, poder destruir las cadenas de la colonización?